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El historietista español Miguel Gallardo presenta esta martes en el Instituto Cervantes de Moscú la edición en ruso de "María y yo" y "María cumple 20 años" con la firme convicción de que el dibujo puede ser un medio de comunicación con las personas autistas más allá de las fronteras idiomáticas, según dijo a Efe.

El dibujante, que asistió desde finales de los setenta del pasado siglo al llamado boom del cómic español con personajes como Makoki, Perico Carambola y Buitre Biutaker, entre otros, se ha consolidado en el nuevo siglo con su propia historia personal y humana: la relación con su hija María, que es autista.

La saga de María, surgida en 2007 y ampliada en 2015, ha sido traducida a 10 idiomas, afirma Gallardo.

El primer libro recibió el Premio Nacional de Cómic de Cataluña y fue trasladado a la gran pantalla.

"Para mí de pronto que en Rusia se conozca a María es como algo importante e interesante. Y la verdad es que el libro ha tenido muy buen recibimiento en todas partes", dice.

El libro se presentará también en San Petersburgo y al otro extremo de Rusia, en Jabárovsk, a 25 kilómetros de China.

Según el ilustrador, "no es una historia que hable del autismo, sino que en realidad habla de una relación padre-hija un poco especial. María se ha convertido un poco en un referente de todas las personas con autismo, y eso me parece muy bien".

Gallardo recordó sus inicios como historietista, cuando trabajó para diversas revistas como El Víbora, Complot!, Viñetas o el diario ABC creando sátiras sociales. Sin embargo, comentó que la propia vida le fue guiando en una dirección diferente.

"Seguramente puedes hacer cómics underground cuando no tienes novia, pero cuando empiezas a tener novia, y tienes una casa o un piso donde vivir, y las cosas cambian, tu forma de hacer historias cambia", constató.

Después del nacimiento de María y el descubrimiento de que era autista, la vida del artista dio un vuelco.

"María es lo mejor y lo peor que te puede pasar en el mundo. Tú tienes una hija y tienes unas expectativas para ella y para su futuro, y con alguien como María las expectativas se rompen, y no puedes tener las mismas que el resto de la gente", explica.

El creador constató que con la condición de María se derrumbaron los sueños de que ella estudiase, tuviese un novio, se casase algún día o tuviese hijos.

"Pero por otro lado, alguien como María te obliga inmediatamente a cambiar tus valores, y decir, vale, yo no puedo tener estas expectativas, ni puedo pensar en este futuro. Hay que darle la vuelta y tener otras expectativas diferentes", señala.

"Y en eso María me ha cambiado mi visión del mundo, los valores que yo tenía sobre el mundo: de pronto las cosas que 'importan' como ser famoso o el dinero o cosas así carecen de importancia, porque estás con alguien al que todo eso le importa un pepino", relata.

Según Gallardo, a María "lo que le importa es que cuando esté con ella dibuje para ella", y justamente el dibujo es la mejor vía para comunicarse entre ellos.

"Hay muchos autistas que no son 'verbales' y el 70 % se comunica por pictogramas. Hago los talleres para padres, incitándolos a dibujar, porque es el medio más rápido para comunicarse con sus hijos", afirma.

Para el historietista, nacido en Lérida, su libro "no es una historia de éxito".

"María al final no es una astronauta o va a Yale o a Harvard, o consigue algo. María tiene las dificultades que tiene y entonces llega a donde llega. Es simplemente la historia de una relación con la que mostramos a los padres una vía diferente" de comunicarse con sus hijos autistas, señala.

"Es como explicarles: 'de acuerdo, es una putada, y es muy jodido, pero lo puedes hacer de varias maneras'. Y una de las maneras es hacerlo un poco con humor e intentar meterte en la piel del otro", añade. No obstante, Gallardo defiende el derecho a la felicidad sobre todas las cosas.

"La gente piensa que si estás en una situación así no tienes ningún motivo para la alegría, básicamente no te puedes reír ni celebrar fiestas ni nada, y una de mis tareas es decir: mira, yo me lo paso 'bomba' con María, la verdad, me lo paso mejor que vosotros", dice.

Con esta obra, el dibujante español dice que ofrece a los padres "la libertad de quejarse", pero también "la libertad de tener momentos propios, no comerse entera esa opinión que tiene la sociedad sobre ellos de que son gente desgraciada".

Por Fernando Salcines