EFEZaragoza

El cantante madrileño C Tangana ha conquistado esta noche el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza con su espectáculo ‘Sin cantar, ni afinar’, en el que se ha unido el flamenco, las influencias tropicales y el ritmo urbano a la luz de la luna, alrededor de varias mesas y con un decorado que ha mostrado que el artista ya es indomable.

El concierto de ‘El Madrileño’, cuyo nombre real es Antón Álvarez, no ha dejado indiferente a las casi 10.000 personas que han llenado este espacio de la capital aragonesa con el fin de disfrutar de su show, descubrir al artista en directo y corear sus canciones con palmas y taconeo.

Puchito, una vez respondida su pregunta de cuál es la maña y de mostrar que es ‘Ingobernable’ a chupitos de whisky, ha interpretado ‘Comerte Entera’, 'Tranquilísimo', ‘Los tontos’, ‘Nominao’ y ‘Demasiadas Mujeres’, y ha demostrado ser el impulsor de un nuevo arte y otra esfera pragmática en la música donde ya no tiene frenos ni fronteras, solo arte en sus venas.

El artista ha recreado la concepción hedonista de sacar la guitarra y ponerse a cantar rodeado de licores y aguardientes que han traspasado las pantallas del pabellón con un estilo cinematográfico muy cuidado, que también ha recordado a quién era antes y a figuras de la esfera musical como La Húngara, Carmona, Alejandro Sanz o Navajita Plateá.

En 'Te venero' Pucho ha gritado no saber diferenciar la mentira de la verdad, pero los ojos de cada uno de los asistentes han estado clavados en el escenario lleno de instrumentos, músicos, cantantes, atrezzo e incluso un "camarero" simulando un restaurante de los años 80 que se han infundado en interpretaciones como 'Noches de Bohemia', 'Suavemente' y 'Aunque tú no lo sepas'.

Sin llorar en la limo, El Madrileño ha recuperado sus famosas canciones ‘Nunca estoy’ y ‘Antes de morirme’ con las que trasciende más allá del panorama y se convierte en el rey de su género, aunque él ha admitido no categorizarse y disfrutar de las letras sin límites porque "lo mejor es estar acompañado de su gente".

Este show ha arrasado con todo porque incluso una "monja" ha aparecido en el escenario para besar al camarero, encenderse un cigarro y beber de ese whisky, que era protagonista en cada mesa del escenario alumbradas por una luz tenue que aportaba calidad a este.

C Tangana se ha coronado como ‘Un veneno’ de los buenos. Si algo está claro, es que Zaragoza no lo dejará de querer ni se le irán las ganas de volver a escuchar al artista en directo, con el que han dejado de ser ‘Ateos’ y han empezado a creer en esta nueva ola que fusiona arte, raíz, tradición y música sin hacer falta irse hasta ‘Hong Kong’.

Naiare Rodríguez Pérez