EFEValencia

El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) indaga en las diferentes visiones y representaciones del arte y la sexualidad en el contexto europeo de entreguerras, con la exposición "Des/orden moraL", que muestra obras de más de 50 artistas que desafiaron la ética dominante.

La exposición, que podrá verse desde este jueves, supone el arranque de la nueva directora del IVAM, Nuria Enguita, quien durante la presentación ha destacado que se trata de "una muestra actual porque aún seguimos peleando por esos espacios de libertad y disidencia".

Comisariada por el profesor y crítico de arte Juan Vicente Aliaga, "Des/orden moral" reúne 219 piezas, entre pinturas, dibujos, grabados, fotografías, esculturas, películas y documentación del periodo de entreguerras de más de cincuenta artistas, han informado fuentes del museo.

Entre ellos, Otto Dix, George Grosz, Rudolf Schlichter, Francis Picabia, Man Ray, Eugène Fredrik Jansson, Claude Cahun, Tamara de Lempicka, Jeanne Mammen, Duncan Grant, Hannah Höch, Salvador Dalí o Federico García Lorca.

Según Aliaga, esta exposición "pretende explorar las diferentes formas de sexualidad en el contexto europeo de entreguerras, en los deseos que no se avienen con las normas de comportamiento basadas en la estricta moralidad dominante".

A lo largo de siete secciones, la exposición muestra las diferentes normas y visiones de la sexualidad en Europa, jugando con el binomio "orden/desorden" que da título al proyecto.

El preámbulo de la exposición es una obra de Eugène Jansson titulada Flottans badhus (La casa de baños de la Marina) (1907), en la que un grupo de hombres desnudos contempla con interés el salto de otro marino en la distancia.

La pieza es la protagonista del primer bloque de la muestra dedicado al culto al cuerpo o körperkultur, mientras que una lánguida escena de seis hombres sin ropa tomando el sol en Bathers by the Pond (1920), de Duncan Grant, anuncia el apartado dedicado al Círculo de Bloomsbury, un grupo que se situó a la vanguardia de la modernidad artística británica.

Una escenografía a base de grandes cortinajes transparentes y colores púrpura "trata de recrear el ambiente recargado de la etapa de entreguerras", ha señalado Aliaga.

Además, mantiene semioculto a la vista del visitante "las obras prohibidas que Duncan Grant nunca se atrevió a exponer y que permanecieron durante años en una carpeta" o los retratos de hombres que bailaban con otros hombres que plasmó el fotógrafo húngaro-francés Brassaï.

La exposición pone ante el espejo las diferentes representaciones de la sexualidad que surgieron mostrando las prostitutas de Heinrich Maria Davringhausen o George Grosz, y las obras de Rudolf Schlichter que exhiben prácticas sexuales no convencionales como el sadomasoquismo o el fetichismo.

También se muestran los clubs, bares y cabarés berlineses que retrató Jeanne Mammen, la dualidad masculino/femenino de Claude Cahun o las relaciones amorosas entre mujeres que pintó Tamara de Lempicka.

Una sección de la exposición está dedicada al reinado de Alfonso XIII y la dictadura de Primo de Rivera, que el comisario ha titulado "En tiempos de la sicalipsis", un término "que hace referencia a lo picante o pecaminoso", ha subrayado.

Una etapa en la que artistas como Maruja Mallo fueron un ejemplo de rebeldía ante las imposiciones sociales, y también Federico García Lorca plasmó el amor prohibido en un hermoso dibujo, El beso (1927).

La muestra traza un recorrido circular desde aquella película germana de 1925, Caminos hacia la fuerza y la belleza del cuerpo, que elogia los cuerpos atléticos y desnudos de inspiración griega, hasta el imponente pórtico final que da paso a un conjunto de esculturas marmóreas de culto a la fuerza del hombre que imponían los totalitarismos.