EFECadalso de los Vidrios (Madrid)

El jurado nombrado al efecto declaró al mexicano Isaac Fonseca, que cortó tres orejas y fue volteado repetidamente, como triunfador del Circuito de Novilladas de la Comunidad de Madrid, cuya final se celebró hoy en Cadalso de los Vidrios y en la que brilló el gran fondo del madrileño Álvaro Burdiel.

Fue en su conjunto una tarde de gran intensidad en el ruedo, tanto por la seriedad y el interesante juego de los novillos, de los hierros madrileños de Ángel Luis Peña y Los Eulogios, como por la entrega, con dispares resultados, de los tres novilleros, traducida en numerosos momentos de apuro y aparatosas volteretas.

La mayoría de estos sustos los protagonizó el diestro azteca, que desplegó un valor más ostentoso que resolutivo, buscando más el efectismo de una forzada quietud que el asiento y el mando en unas faenas plagadas de alardes.

Ya saludando a su primero, en un error de temple, Fonseca resultó arrollado y con la rotura de varias piezas dentales, pero no se arredró por ello e insistió sin mucho pulso con un animal noble y de poco fondo al que cortó la primera oreja de la tarde.

El cuarto, en cambio, tuvo unas profundas y repetidas arrancadas que aprovechó el mexicano en un limpio quite por orticinas y en un ligero inicio de rodillas, ligando los pases, como en toda la faena, más por la inercia del astado que por su dominio, lo que derivó en una nueva voltereta a cargo de un novillo crecido del que le dieron las dos orejas más por sus ganas que por los resultados.

Esos dos mismos trofeos hubiera paseado con todo merecimiento Álvaro Burdiel de no haber pinchado varias veces al tercero, el mejor de los de Peña, al que cuajó de manera muy torera y reposada, recreándose sobre todo en una soberbia serie de naturales, por profunda y templada.

Como en novilladas anteriores, el madrileño volvió a demostrar la clase de su torero, pero hoy también se vio su gran fondo de valor, este sí asentado y natural, que afloró al plantarle cara, y con voluntad siempre de dominarlo y torearlo por derecho, a un sexto cornalón y de creciente sentido y genio, en la que fue la faena, con percance incluido, de mayor mérito de la final.

Por su parte, Jesús García se enfrentó a un segundo de Los Eulogios de desobordante casta y bravura, al que no acabó de someter pcon una técnica defensiva con la que desplazó las codiciosas embestidas en vez de reducirlas con poder y temple, mientras que no terminó de apostar por completo con un quinto que tampoco rompió a embestir con claridad.

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FICHA DEL FESTEJO:

Tres novillos de Ángel Luis Peña, en los lugares impares, y otros tres de Los Eulogios, estos con más cuajo y seriedad y de bastante de mejor juego, salvo el sexto, que desarrolló genio y peligro. Entre los de Peña destacó la nobleza del tercero.

Isaac Fonseca, de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo, de celeste y oro: pinchazo y estocada (oreja); estocada caída (dos orejas).

Jesús García, de la Escuela de la Fundación El Juli, de negro y oro: pinchazo y estocada delantera (vuelta al ruedo tras aviso y leve petición de oreja); media estocada atravesada (silencio).

Álvaro Burdiel, de la Escuela José Cubero "Yiyo", de grana y oro: pinchazo, pinchazo hondo y estocada caída (oreja); pinchazo y estocada contraria (oreja con petición de la segunda.

Entre las cuadrillas, saludaron en banderillas Raúl Ruíz, Tito e Iván García.

Final del Circuíto de Novilladas de la Comunidad de Madrid. Se cubrió casi por completo el aforo permitido de la plaza.

EFE

pa/gcf