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El director del Museo del Prado, Miguel Falomir, ha detallado hoy en su primera comparecencia pública las líneas generales de su plan de actuación para 2017-2020 y entre ellas destaca el deseo de recuperar la dotación económica del Estado, y pasar de los 45 a 50 millones de presupuestos anuales.

El plan prevé que conseguir un equilibro de corresponsabilidad financiera que se plasmaría en alcanzar en 2020 un presupuesto cercano a estos 50 millones, lo que supondría un 7,51 por ciento más que en este ejercicio.

De estos 50 millones de euros, el Estado tendría que aportar 20 y el Museo del Prado los 30 restantes, lo que daría como resultado un 40 por ciento de aportación pública y un 60 por ciento de autogestión del museo. Un porcentaje "ideal" para el nuevo director del Prado.

Actualmente el porcentaje de financiación es de un 70 por ciento de autofinanciación del Museo y un 30 de aportación pública. La cifra de autogestión de la pinacoteca ha ido avanzando debido a la crisis económica.

Así lo han puesto hoy de manifiesto Falomir y Marina Chinchilla, directora adjunta de Administración del Prado, durante su comparecencia en la pinacoteca.

"Hemos encontrado receptividad en el Ministerio para aumentar los presupuestos pero todavía no puedo concretar cifras", ha subrayado Falomir, quien ha recalcado que el nuevo plan del Museo tiene tres objetivos por delante: la modernización, la ampliación física con el Salón de Reinos y la proyección internacional.

"La proyección exterior del Prado le ha permitido transformarse en los últimos años y le ha permitido consolidar su modelo de gestión. El Prado es internacional o no lo es", ha matizado Falomir.

Un futuro del Prado que está marcado por la conmemoración del Bicentenario en 2019- una celebración que está considerada de excepcional bien de interés público y por lo tanto tendrá excepciones fiscales a quien aporten financiación-, y por la incorporación del Salón de Reinos.

Las obras para el Salón de Reinos supondrán un gasto de 30 millones más IVA -"que serán unos seis millones"-, aunque todavía desconoce la programación y el dinero que costará. "No lo sabremos hasta que no sepamos qué vamos a hacer con él. Yo llevo diez días en mi cargo. En breve daré una explicación sobre para qué va a servir", ha precisado.

El nuevo director del Prado también ha dicho que se quiere atraer al museo un público más joven con un plan de educación y que "se desbloquearán las medidas de contención de gastos".

Esto quiere decir, ha matizado Chinchilla, que "se relanzará la cobertura de plazas para cubrir las necesidades de crecimiento y modernización, se recuperarán las obras de mantenimiento y se recuperará el ritmo de las actividades", que se quedaron paralizadas por la crisis.

Además el Plan de Actuación 2017-2020 da continuidad a los programas: La Colección, El Centro de Estudios, Las exposiciones, El Visitante y el Prado Digital y se sumará "Gestión de Calidad", que prevé la adaptación del Museo a los nuevos requerimientos exigidos al sector público para su adecuación a las normas europeas.

Están previstas 30 exposiciones, "entre grandes y pequeñas". Las temporales arrancarán el próximo martes con la inauguración de la muestra "Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico" y le seguirá en octubre la del artista chino Cai Guo-Quiang, con "El espíritu de la pintura".

Y en este mismo año también se podrán ver "Mariano Fortuny y Marsal" (1838-1874). En 2018 el programa de las temporales arranca con "Rubens, pintor de bocetos", "Lorenzo Lotto Retratos" y "Bartolomé Bermejo".

Con respecto a las colecciones, Falomir ha señalado que el Museo del Prado cuando se creó en 1819 tenía un alto contenido "nacionalista", "muy rígido" y que ahora estamos en el siglo XXI y no pasa nada si en una sala están juntos Tiziano, Velázquez y Rubens. "El gran atractivo del Prado son las obras maestras que tiene, no cuantas tiene", ha concluido