EFECáceres

El nuevo Museo de la Fundación Helga de Alvear en Cáceres, que será inaugurado mañana por los Reyes, abre sus puertas con 200 piezas de arte contemporáneo, entre ellas la lámpara del artista y activista chino Ai WeiWei "Descending Light", los "Caprichos" de Goya y obras entre otros de Picasso, Eliasson y Kandinsky, que harán de la ciudad extremeña un referente del arte contemporáneo.

Tanto los "Caprichos" como la majestuosa lámpara de Ai WeiWei reciben al visitante nada más cruzar las puertas del nuevo espacio expositivo de cuatro plantas y 8.000 metros cuadrados, incluido el jardín, que exhibe obras nunca antes mostradas en la Fundación Helga de Alvear en la capital cacereña.

La lámpara de Ai WeiWei, compuesta por 60.000 cristales rojos, fue la primera pieza que se montó en el nuevo Museo Helga de Alvear de Cáceres y la primera que descubre el visitante al pisar el hall principal.

Una pieza con vocación de permanecer en la ciudad extremeña, dada la dificultad de su traslado e instalación por sus dimensiones -siete metros de alto y seis de ancho- y el trabajo de engarce que requieren los miles de cristales rojos. Es la tercera vez que se exhibe fuera del estudio del artista chino, después de Sevilla y Nueva York.

En el acto de presentación hoy del nuevo museo, que cuenta con una inversión de 10 millones de euros, De Alvear ha explicado cómo la obra llegó a su poder cuando Ai WeiWei era un desconocido.

"Él me contactó y me dijo que me la enviaba gratis y por un precio bajo. Y hoy tengo un símbolo de la caída del capitalismo chino", ha señalado en referencia a la obra del artista asiático más reseñado y célebre disidente del régimen comunista.

En el mismo hall también luce en lo alto de una esquina la riqueza cromática de Yves Klein con su célebre vaciado en miniatura de "La victoria de Samotracia".

La primera sala del nuevo recinto artístico es un espacio dedicado a Goya "como modelo de la gran influencia que ha tenido en el arte moderno primero y luego contemporáneo", ha indicado José María Viñuela, patrono de la fundación, comisario de los actos de inauguración del edificio y conservador general de la colección Helga de Alvear.

Los "Caprichos", una serie de 80 grabados en los que Goya ilustró de forma satírica la sociedad de finales del XVIII, ocupan toda la sala con los facsímiles de la obra original adquirida por la galerista alemana.

El libro original también se expone, pero se han tenido que realizar reproducciones exactas, ya que los grabados no se pueden desencuadernar.

El nuevo espacio se expande a través de varias plantas que incluyen salas de proyecciones de vídeo-arte, donde pueden verse obras como "The Confetti Piece" de David Claerbout (última adquisición que la galerista realizó en la feria Arco en febrero de 2020) o una vídeo instalación del cineasta Steve McQueen, laureado por las películas "Hunger", "Shame" y "12 años de esclavitud".

Otra de las salas se dedica enteramente a la obra "Power Tools" del artista suizo Thomas Hirschhorn, una instalación con una extensión de 80 metros y que incluye vídeos y materiales diversos que sirven como base a una crítica a la industria militarista.

El arte más minimalista también tiene su espacio en el nuevo museo. Tal es el caso de la obra "Ropa de cama coreana usada", una escultura textil de la artista surcoreana Kimsooja donde hace uso del "bottari", una cubierta de cama textil tradicional que se usa para envolver y proteger las pertenencias, y remite al nacimiento y la muerte.

Los Reyes inaugurarán este jueves el nuevo espacio, que alberga 200 de las 3.000 obras de la galerista alemana y que colocará a la ciudad extremeña en el circuito internacional del arte contemporáneo.

Tras cinco años de obras y algún retraso debido a la pandemia de coronavirus, el museo, cuyo edificio ha sido diseñado por el arquitecto Emilio Tuñón, abrirá sus puertas al público el próximo viernes.

El objetivo es acercar el arte a la ciudadanía, uno de los principales deseos de la galerista alemana, que llegó a España en 1957 con el deseo de ser pianista.

"Yo quería ser pianista, de arte no sabía nada y tuve que aprenderlo todo", ha reconocido la coleccionista de 85 años, quien se ha mostrado "entusiasmada" de que "por fin se puedan abrir las puertas de este museo largamente acariciado".

De Alvear atesora una colección de 3.000 piezas (fotografías, instalaciones, vídeos, pintura, escultura) que guarda en cinco almacenes en Madrid y sigue haciendo adquisiciones: "He comprado la última obra la semana pasada".

"Yo voy a las galerías, tengo que ser profesional; nunca he ido a un estudio. Y nunca compro un artista. Compro una obra y me enamoro de todas", ha afirmado.