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El Museo Reina Sofía de Madrid se está sometiendo a una profunda reordenación que permitirá mostrar muchas más obras de su colección en veintidós salas nuevas y, aunque el resultado no estará hasta noviembre, este martes se presenta la primera parte de un cambio que afectará a casi todo.

Pero no a todo, porque el Guernica seguirá como hasta ahora, como señaló en una reciente entrevista con Efe el director del museo, Manuel Borja-Villel.

Este cambio radical se irá presentando en "episodios", y el primero se centrará en mostrar los puntos fuertes de la nueva colección, ubicada en la cuarta planta del edificio Sabatini.

Bajo la denominación "Nos ven: De la modernidad al desarrollismo", se exhibirán obras relacionadas con la hegemonía cultural americana; la exposición como arma de poder del franquismo: XXV años de paz y Spain is different; la respuesta utópica latinoamericana; el colonialismo español en los 50 y 60; la reivindicación feminista o la pervivencia de la cultura popular y Val del Omar.

Es la primera fase de una enorme transformación que supondrá que entre el 60 y el 70 por ciento del arte que se exponga sea nuevo, lo que implica también la salida de una buena parte de la colección que se exhibe en la actualidad.

Habrá seis grandes secciones que sumarán varios miles de metros cuadrados en veintidós nuevas salas que albergarán casi 2.000 obras. Un cambio que estaba previsto haberse realizado el año pasado, con motivo del trigésimo aniversario del museo, pero que la pandemia obligó a retrasar.

Este nuevo relato del museo, como lo denomina Borja-Villel, se ampliará hasta el siglo XXI -ahora acaba en los años ochenta del XX- e incluirá temas como la arquitectura, una mirada a Latinoamérica, el ecofemenismo, el exilio, la era de Trump en la presidencia de Estados Unidos o el coronavirus.