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El Palacio de la Madgalena afronta una reforma integral que permitirá adaptar este bien de interés cultural a su actual uso como sede de congresos, de la UIMP, y del turismo de Santander, a través de un nuevo sistema para sus telecomunicaciones y la ampliación de las estancias que usaron los reyes.

La última reforma que se acometió en el palacio, que fue la sede de verano del rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, se llevó a cabo en 1995 y por eso la alcaldesa de Santander, Gema Igual, reconoce que ya es hora de volver a rehabilitar un edificio que cambió "los hábitos" de la capital de Cantabria.

Los veraneos reales en este edificio histórico fueron el "germen del turismo" que tiene hoy la ciudad, ya que "al servicio" del Palacio de la Magdalena nacieron el Gran Casino de Santander, el club de regatas o la real sociedad de tenis.

"Es la muestra de la generosidad y lo anfitriones que han sido los santanderinos en su historia", ha explicado este viernes a los medios de comunicación la alcaldesa de Santander, al recordar que Santander regaló a sus reyes en el siglo XIX el Palacio de la Magdalena, que posteriormente vendió Don Juan de Borbón a la ciudad en 1977.

Gema Igual ha señalado que las obras permitirán tener rehabilitado -después casi 25 años sin ninguna reforma- este edificio en ocho meses, para así poder albergar de nuevo en verano los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Los 2,6 millones de euros que van a costar los trabajos, proyectados por De La Fuente Arquitectos y que ejecuta Dragados, van a lograr que el Palacio de la Magdalena disponga de un salón para más de 200 personas -al juntarse dos de las salas históricas del edificio, Riancho y Bringas-, y que el Hall Real sea arreglado.

La rehabilitación permitirá, además, cambiar la madera de las 499 ventanas del palacio por aluminio -históricamente eran de hierro-, mejorar todos los suelos históricos del interior del edificio, poner toda la fontanería nueva y adaptar el sistema tecnológico actual, de forma que se pueden llevar a cabo conexiones con todo el mundo.

La carpintería exterior del Palacio de la Magdalena se pondrá nueva, así como el sistema de climatización y toda la iluminación -de dentro y de fuera-, que dependerán de un control centralizado, y se volverán a urbanizar los 1.930 metros cuadrados externos a este edificio, declarado Bien de Interés Cultural en 1982.

La alcaldesa de Santander ha reconocido que, aunque se "ha cuidado", el Palacio de la Magdalena no había sido reformado desde 1995 y por él pasan miles de congresistas al año, más de 60.000 turistas, los asistentes a cerca de 200 bodas civiles, y todos los alumnos, profesores y trabajadores en los cursos de verano de la UIMP.

"Y para esos usos hace falta una rehabilitación", ha apostillado Igual, quien ha adelantado que también se cambiará toda la zona de bucatas (359) del Paraninfo de la Magdalena, el suelo de ese edificio y todas sus cabinas de traducción, así como la antigua Casa de los Guardeses, ahora sin uso, que se convertirá en una oficina de información turística, una tienda y otra oficina para congresos y para el Palacio, durante el verano.