EFESan Sebastián

"Hil kanpaiak (Campanadas a muerto)", una sombría historia cruzada por la tragedia y el thriller, es la segunda película del director navarro Imanol Rayo, en la que sus personajes se mueven en diferentes estados temporales para acabar formando un todo que da sentido al puzzle.

Rayo (Pamplona, 1984), que en 2011 ganó el premio Zinemira en el Festival de Cine de San Sebastián con "Bi anai (Dos hermanos)", regresa al certamen donostiarra, esta vez a la sección New Directors, con un filme rodado también en euskera en el que el pasado vuelve para alterar el presente.

Sus dos trabajos son adaptaciones de textos literarios; "Bi anai" de la novela corta del mismo título de Bernardo Atxaga, y "Hil kanpaiak" de la obra de Miren Gorrotxategi "33 ezkil".

Para su ópera prima, Rayo firmó el guion sobre un relato que tenía muy "interiorizado" desde la adolescencia y para esta última partió de una propuesta del productor Joxe Portela por sugerencia del guionista Joanes Urkixo, quien se ha encargado de la adaptación.

"Leí la novela de Miren Gorrotxategi y me pareció que tenía muchos ingredientes interesantes, entre ellos, la estructura, que era muy fragmentada y fue lo primero que me llamó la atención", explica el realizador en una entrevista con EFE.

Por otra parte, le atrajo que planeara sobre la narración "un factor de género que era muy interesante y muy inquietante, muy relacionado con cierta imaginería un poco macabra y que hemos querido mantener", explica el realizador, que ha contado con Itziar Ituño para el papel protagonista.

Eneko Sagardoy, Yon González, Asier Hernández, Iñigo Aranburu, Dorleta Urretabizkaia, Josean Bengoetxea y Kandido Uranga forman parte también de un reparto que cuenta con colaboraciones especiales, como la de Patricia López Arnáiz.

En "Campanadas a muerto" empieza todo con la aparición en un caserío vasco de unos huesos enterrados, y su desaparición unas horas después, un misterio que hará despertar recuerdos y sucesos dormidos.

Son personajes "arquetípicos" los que pueblan el relato, pero "lo más interesante" en este caso para el director navarro es "cómo se cuenta" la historia, más allá también de la "tradicional escenografía rural".

"Lo interesante era plantear ciertos lugares concretos que se vuelven a repetir como leitmotiv. La película avanza entre continuos saltos temporales y la huellas que va dejando el tiempo en los lugares es crucial, todo muy unido al sentido de tragedia del filme. Los personajes van y vienen, mueren o desaparecen, pero el escenario siempre es el mismo", señala Rayo.

El realizador ha vuelto a trabajar con Javier Agirre Erauso como director de fotografía.

"Nos entendemos muy bien. El plan está muy establecido desde el principio, sabemos exactamente adónde vamos y eso es importante", afirma.

El rodaje de la película tuvo lugar en noviembre del pasado año y cuando irrumpió la crisis sanitaria ya había concluido el montaje y estaban con las mezclas de sonido.

"Para nosotros no ha sido un gran problema. Nos ha servido para ver lo que teníamos y recapacitar, ver a dónde iba la película y qué sensaciones daba. Mostrarla al Zinemaldia, por ejemplo. Estamos bastante contentos de que haya sido seleccionada para Nuevos Directores", subraya.

La COVID-19 ha modificado también el calendario de estrenos. Imanol Rayo cree que "Hil kanpaiak" llegará a las salas este mismo año, previsiblemente antes de diciembre.