EFEPamplona

El pintor pamplonés Pedro Salaberri, ganador del Premio Príncipe de Viana de la Cultura 2022, ha asegurado este viernes que desde hace años ya no sufre con el "lienzo en blanco" y ha destacado que ha llegado a un momento en su carrera artística en la que se limita a "intentar" pintar bien.

En su estudio de la calle Pozoblanco de Pamplona, el artista navarro ha señalado a los medios de comunicación que es "una satisfacción muy grande" recibir el Premio Príncipe de Viana, que es "el máximo galardón que hay aquí" en materia cultural.

El pintor ha reflexionado sobre sus inquietudes artísticas a lo largo de su vida y ha subrayado: "Hay una cosa que yo siempre he creído y he querido hacer y es pintar aquello que veo, que conozco, que vivo, y para hablar de eso tienes que conocerlo, para amarlo tienes que conocerlo bien".

El galardonado ha reconocido que sus paseos por Navarra le han influido "del todo" en su forma de pintar, porque "es donde vivo, aunque he estado en otros sitios, pero de forma ocasional. Donde yo vivo de verdad es en esta ciudad y en Navarra. Influye totalmente, porque es lo que conozco bien, lo que amo y de lo que quiero hablar y para poder hablar yo necesito conocerlo, vivirlo".

Los colores y el contraste entre ellos son muy característicos en la obra de Salaberri, quien ha afirmado que siempre intenta "aportar" algo al paisaje: "Copiar lo que ves te parece que es lo mejor que hay que hacer cuando empiezas a pintar. Con el tiempo vas adquiriendo cierta libertad y luego ya no necesitas copiar, no necesitas ser cronista. Al final un cuadro es una realidad y el campo es otra. A lo mejor la ambición te lleva a querer aportar algo".

El pintor ha admitido al respecto que nunca ha visto los campos de girasoles después de conocer la obra de Van Gogh ni los paisajes del Baztán tras ver los cuadros de Ana Mari Marín. "Si eso pasara con los míos sería estupendo", ha señalado.

El artista ha apuntado que algunas personas, al ver un paisaje concreto, le han comentado que ahí había "un Salaberri" y "eso es satisfactorio, porque parece que a algunas personas les he ayudado a detenerse, a pararse un momento y, allá donde estaban viendo algo, a verlo con más detalle, descubrir que lo tenían cerca, porque uno va muy aprisa por los sitios y a lo mejor no los ve".

"Eso nos pasa mucho, estamos llenos de preocupaciones, de historias, e igual viene bien que alguien te diga ‘párate un momento, para y mira’, y me parece que he hecho eso para algunas personas", ha asegurado.

Salaberri ha destacado que en este momento ya no tiene "preocupaciones" en relación al arte: "Ya he conseguido poner mis ambiciones, mis aspiraciones y mis realidades de acuerdo, de manera que yo ya me acepto, soy lo que soy, no soy más ni menos y ya está. Procuro pintar bien".

"Si lo consigo o no, eso ya queda para los demás. No tengo rompimientos con eso, no sufro con el lienzo en blanco desde hace mucho tiempo. Lo que hago es hacer lo que puedo y acepto lo que me sale. ¿Que no es una maravilla? Esto es lo que hay, yo me acepto", ha concluido.