EFEParís

Un polémico esqueleto de caballo realizado en plástico cuelga desde este viernes sobre la tumba de Napoleón Bonaparte, dentro de una exposición de arte contemporáneo que busca ofrecer una mirada actual a esta figura histórica.

"Napoleón? Encore!" es el nombre de la exposición, organizada por el Museo del Ejército para complementar otra muestra, de corte más tradicional, y que se centra en asuntos relacionados con el fallecimiento del emperador, como su lecho de muerte o el maletín de instrumentos médicos con el que le realizaron la autopsia.

Ambas exposiciones forman parte de los eventos de conmemoración del bicentenario de la muerte de Napoleón Bonaparte, que tuvo lugar el pasado martes.

La muestra inaugurada hoy incluye obras contemporáneas que hacen referencia al emperador o a su época, en una forma de mostrar cómo los artistas actuales interpretan esa época de la Historia.

Así, se proyecta un vídeo de la artista conceptual Marina Abramovic, "El Héroe" (2001), o cuadros como "Napoleón en Moscú" (2017) del ruso Pavel Pepperstein o "Napoleón coronándose emperador a sí mismo", del chino residente en Francia Yan Pei-Ming.

Sin embargo, lo que ha desatado la polémica es el esqueleto de plástico de un caballo, que cuelga suspendido en el aire sobre el mismo sepulcro del emperador, una enorme pieza de cuarcita roja.

Se trata de una reproducción de "Marengo", el caballo favorito de Napoleón, que fue tomado como botín por los ingleses tras la batalla de Waterloo, que marcó en 1815 la derrota definitiva del francés y su exilio en la isla de Santa Helena.

Actualmente, la osamenta de "Marengo" se expone en el Museo Nacional del Ejército de Londres, por lo que el artista Pascal Convert la ha reproducido en materiales plásticos.

Eso indignó a los entusiastas del emperador, que consideran un "sacrilegio" tanto el concepto del montaje como el uso del plástico.

El director de la Fundación Napoleón, el historiador Thierry Lentz, encabezó las expresiones de protesta. "¡Que lo hagan en otro lugar, pero no en la tumba de Napoleón", señaló la pasada semana a EFE.

El Museo del Ejército recordó hoy que en las prácticas funerarias de grandes guerreros de civilizaciones antiguas era práctica común enterrarles junto con sus caballos.

Es una obra "respetuosa del lugar y en perfecto diálogo con él, y al servicio de la transmisión de la historia y de la memoria", añade el Museo, que recuerda que "no está ni para la reverencia ni para la irreverencia", sino por "una mirada a distancia sobre los hechos y los personajes históricos".