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Después de más de 20 años sin pisar el Teatro Real, el Royal Ballet regresa con una nueva producción de "El lago de los cisnes" de la mano del coreógrafo británico Liam Scarlett, quien ofrecerá al público español una renovada mirada que pone el foco en la "evolución de los personajes" para humanizarlos.

Así lo ha expresado Scarlett durante la presentación de esta nueva propuesta del Real que estará en Madrid del 18 al 22 de julio a lo largo de seis funciones interpretadas por un reparto encabezado por la bailarina argentina Marianela Núñez y el bailarín ruso Vadim Muntagirov.

"Es una coreografía clásica y tradicional a la vez (...) en otras producciones podemos ver personajes muy claros, pero la narración no tiene sentido, y ese ha sido mi esfuerzo. Quería mostrar cómo evolucionan e interactúan", ha explicado Scarlett sobre esta "gran responsabilidad" -en referencia a su propuesta- que gira entorno al original de Marius Petipa y Lev Ivanov (1895), y que incluye la danza napolitana de Frederick Ashton.

Así, al asumir la responsabilidad de este montaje, que llega a Madrid después de su estreno en mayo en Londres, también se preguntó qué había hecho que este ballet hubiera "pervivido" hasta nuestros días desde que se estrenara en 1877: "y pensé que el factor había sido la partitura maravillosa de Piotr Ilich Chaikovsky".

Las funciones, que contarán con la orquesta titular del Teatro Real bajo la dirección de Koen Kessels, estarán protagonizadas además de por Núñez y Muntagirov (quienes actuarán el 18 y 22 de julio) en los papeles de Odette/Odile y el príncipe Siegfried, con Yasmine Naghdi y Matthew Ball (19 de julio), Sara Lamb y Ryoichi Hirano (20 de julio) o Akane Takada y William Bracewell (21 de julio a las 17:00 horas).

Por su parte, Yasmine Naghdi y Federico Bonelli harán también la función del 21 de julio pero en la segunda sesión, que se desarrollará a partir de las 22:00 horas.

En palabras de Núñez, el dar vida a dos personajes (Odile y Odette) es uno de los trabajos "más difíciles" en la vida de una bailarina, no solo por el hecho de interpretar dos papeles, sino también por el "esfuerzo físico" que significa.

En este sentido Muntagirov ha adelantado que su personaje protagonizará uno de las "novedades" que ha introducido Scarlett, la introducción de un "solo" que enlazará el acto primero con el segundo.

Con una ambientación situada a finales del siglo XIX, este "Lago de los cisnes" cuenta con vestuario y escenografía de John Macfarlane, un diseñador que, según ha contado el director del Royal Ballet, Kevin O'Hare, ha "recuperado" el tutú porque en un "ballet puramente clásico" tenía que haber esta indumentaria.

Además, ha manifestado que volver al coliseo madrileño después de veinte años es un "honor".

El Royal Ballet fue la primera compañía de danza que actuó en el recién inaugurado Teatro Real, en noviembre de 1997, interpretando "La bella durmiente".