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Dieciocho artistas de entre 22 y 30 años, muchos fogueados en grandes musicales pero que en algunos casos poco o nada sabían del género chico hace tan solo unos meses, imprimirán su energía a esa "fiesta y jolgorio" que es "El sobre verde" de Jacinto Guerrero en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.

Son los seleccionados de entre 800 interesados en participar en la quinta edición del joven Proyecto Zarza, 180 de los cuales llegaron a las audiciones del pasado mes de junio, donde aún se quedó más talento a la espera de su oportunidad, para representar una obra que, precisamente, trata de perseguir un sueño.

"Pero la fortuna es trabajo, no es participar en un reality", ha rebatido Daniel Bianco, director del Teatro de la Zarzuela, en la presentación hoy de esta producción que contará con once funciones entre el 21 y el 26 de febrero (las del 23, 25 y los dos pases del 26, abiertas al público general).

Recién galardonado con el Premio Ópera XXI por su labor de divulgación, el Proyecto Zarza está pensado para acercar nuevos públicos a un género desestimado por los más jóvenes, a menudo bajo el "prejuicio de que era un lenguaje muy lejano, de adultos y mayores", como han reconocido varios de los participantes.

"Lo poco que sabía era por la Escuela de Arte Dramático, pero yo entonces no quería estudiar zarzuela, sino musicales de Broadway. Hoy me doy cuenta de que era un error pensar así. Al llegar a estos cástings me di cuenta de que siempre había estado en nuestro ADN, en nuestra infancia, lo has escuchado siempre, sea una canción o una melodía", ha reconocido uno de los intérpretes, Pascual Laborda.

Toda su energía vendrá muy bien para la obra elegida en esta ocasión, "un sainete con gotas de revista" en el que algunos de ellos tienen que acometer hasta cinco cambios de vestuario, cantar, bailar, actuar y respirar entre medias cuando puedan.

No podría haber mejor elección para la ocasión también por su libreto, creado por Enrique Paradas y Joaquín Jiménez, en el que se narra la historia "de un jeta que vive de lo que le dan los amigos de su padre y que tiene un viaje iniciático en el que se da cuenta de que todo es efímero sin algo sólido debajo".

"Intentamos transmitir que tener un sueño hoy por hoy es muy difícil, pero que hay que tener el ánimo de luchar por ello sin la certeza de que se va a conseguir", ha subrayado Nuria Castejón, la directora de escena.

A su lado, la maestra Cecilia Bercovich, al frente de una partitura amenizada con números musicales del gusto de los años 20, como son el chotis, el tango o el charlestón, y que contiene "todos esos gestos inconfundibles de Guerrero, con una música infinita y muy flexible que se ha podido adaptar a 7 músicos", a los que ella se suma "por diversión".

Estrenada en enero de 1917 en Barcelona, solo un par de meses más tarde llegó al Teatro Apolo de Madrid. No hay constancia de su última representación en el Teatro de la Zarzuela, si la hubo.

"Para mi era un género muy desconocido, lo que escuchaba mi abuelo, pero 'El sobre verde' me ha gustado mucho porque junta esa tradición con un género que me queda más cerca con lo del music hall y el cabaret con influencias de Boadway", ha destacado Andro Crespo, otro de los intérpretes, ante un decorado muy neoyorquino.

Ahí está el reto del Proyecto Zarza para Íñigo Etayo, quien ha intervenido con papeles de relevancia en producciones de éxito como "Anastasia" o, más recientemente, "Golfus de Roma".

"Siempre me había gustado mucho el reto de atraer un género como la zarzuela a los más jóvenes, porque como actor que hace musicales que gustan siempre me pareció muy interesante el debate de por qué ese género sí les atrae y la zarzuela no, cuando para mí es la misma experiencia", ha señalado a Efe.