EFEBerlín

"La Bayadera", uno de los grandes ballets clásicos, casi de obligada inserción en repertorios, es objeto de una "reconstrucción" en Berlín que recupera la visión romántica de la India desde la Europa del siglo XIX.

El Staatsballet de la capital alemana recupera así la célebre coreografía original de Marius Petipa con música de Ludwig Minkus a través del trabajo de Alexei Ratmansky (San Petersburgo, Rusia, 1968).

El coreógrafo exdirector del ballet del Bolshoi regresa en este caso al original que el franco-ruso Petipa (1818-1910) estrenó en 1877 en San Petersburgo como "gran ballet en cuatro actos y siete escenas con apoteosis".

"La Bayadera" es el ballet exótico más conocido de Petipa, quien lo creó especialmente para la exhibición de Ekaterina Vazem, quien protagonizó el estreno junto con Lev Ivanov.

La historia se sitúa en la India y aborda el amor imposible entre el príncipe guerrero Solor, que tiene que esposar a la hija del rajá, y Nikiya, la bailarina (Bayadera) del templo.

El rajá (Gamzatti) hace que Nikiya muera por la mordedura de un áspid venenosa; Solor, en un sueño provocado por el opio, se mortifica al ver de nuevo a su amada en el Reino de las Sombras.

El crimen de Gamzatti tiene su castigo: los dioses destruyen el templo y causan así la muerte de quienes causaron la de la bayadera, que se reunirá en el más allá con su príncipe.

"Creo que la coreografía de Petipa, tal como fue creada, es mucho mejor que la conocida como versión tradicional. Es más lógica, más musical, más bella y con más precisión en los detalles", resume Ratmansky sobre este ballet.

Y explica en las notas de producción de esta versión que la del Staatsballet es una "reconstrucción de la coreografía" sobre la base de las notas conservadas sobre la representación de San Petersburo en la Universidad de Harvard.

Deja claro que no se trata de "reconstruir" aquel estreno, puesto que la luz del teatro y los materiales de la escenografía o el vestuario no son los mismos, y por lo tanto al público no se le puede ofrecer una experiencia idéntica.

Defiende que es una nueva "versión" pero que la coreografía se reconstruye a partir de las notas originales del ballet.

Estéticamente esta nueva producción, que se debe casi tanto a la danza como a la pantomima, recuerda permanentemente al espectador escenas del cine mudo en las que el gesto y la mirada, casi exagerados, ayudan a comprender una acción sin palabras.

En el reparto de papeles de esta "Bayadera" participan dos de las estrellas del ballet berlinés, recién incorporados al conjunto en esta temporada, los cubanos Yolanda Correa y Alejandro Virelles.

Correa dijo a Efe que "trabajar con Ratmansky fue increíble. Aprendimos mucho sobre historia, estilo y fue muy inspirador oírle hablar sobre la época y los escritos que se hicieron entonces cuando se creó el ballet".

Respecto a las exigencias de esta versión, Correa explicó que "todo hay que hacerlo más grande y acentuado y usando todo el cuerpo".

Y que el baile "tampoco se nos hizo fácil. Las preparaciones son diferentes, las posiciones también, más redondas. Los pasos, sobre todo los saltos, llevan mayor potencia y altura, con una dinámica rápida. Fue un gran reto el ejecutar la coreografía".

"Pienso que es importante rescatar ballets en su (casi) total originalidad. Aprender de los primeros creadores. Historia y tradición son pilares de la cultura", considera sobre el trabajo de reconstrucción de este ballet.

Para Virelles, "lo más complicado de esta versión es el trabajo dramático y de pantomimas".

"Al principio me resultó muy difícil memorizar todos los movimientos. Por supuesto, todos tienen una intención diferente dependiendo la escena y lo que uno quiere expresar", contó a Efe.

"Mantener esa intensidad y concentración por dos horas y media resulta agotador", admitió el bailarín cubano, quien considera que "aunque sea un ballet de más de cien años de edad, tiene un punto de vista novedoso y moderno".

El Staatsballet berlinés cuenta en la actualidad con una destacada presencia latinoamericana entre sus bailarines, puesto que, además de Corella y Virelles en la compañía es primera bailarina la mexicana Elisa Carrillo.

Por Javier Alonso