EFEBarcelona

El género del thriller se ha apoderado de la mayoría de novelas finalistas del Premio Planeta, que se fallará mañana martes en la tradicional velada literaria en Barcelona, según ha explicado el jurado del galardón.

En nombre del jurado, el escritor Juan Eslava Galán ha explicado en la conferencia de prensa de la víspera del fallo que "los autores que se presentan responden a la moda literaria de cada momento, y la tendencia este año es clara, hay un gusto por el relato policial".

Eslava Galán ha subrayado que, "aunque hasta ahora se consideraba un subgénero", el thriller ha ganado un lugar entre los lectores y además "ahora hay novelas literariamente estupendas".

Precisamente, Eslava Galán atribuye a esa preferencia por la novela negra la reducción del número de novelas presentadas este año: "La reducción seguramente es casual, pero se detecta que los escritores han dejado la Guerra civil española, y la literatura de corte hispanoamericano, y ahora se decantan por la intriga y eso probablemente lleva más tiempo para escribir".

Su compañera en el jurado Rosa Regàs ha destacado que "la Guerra Civil se ha normalizado, y ya no es tratada como prioridad, sino como un telón de fondo", una aproximación que acerca a la literatura española a las novelas francesas o británicas, ha añadido.

Carmen Posadas considera asimismo que "al igual que ha sucedido con la Guerra Civil española, el tema de la mujer también se ha normalizado".

"La mujer ya no es una bandera que se tenga que resaltar, y los roles nuevos de la mujer en la sociedad quedan reflejados perfectamente en las historias, de modo que hay novelas que reflejan grandes personajes femeninos, sin resaltar que se trata de mujeres", ha explicado Posadas.

El presidente del Grupo Planeta, José Creuheras, ha dicho que el Premio Planeta cumple con el objetivo del que fuera el fundador de la Editorial Planeta hace setenta años: "poner en contacto el talento con las personas que querían acceder a ese talento", es decir, "dar la mayor difusión del libro".

La historia, ha precisado Creuheras, demuestra que "la idea de José Manuel Lara Hernández fue acertada, a tenor de los 43 millones de obras vendidas del Premio Planeta".

En la presente edición, Planeta ha recibido 564 obras, con las que ya se acumulan unos 24 000 ejemplares entre todas las ediciones.

Creuheras ha hecho un llamamiento para que las instituciones fomenten "una sociedad más lectora" y ha expresado su convencimiento de que "el fomento de la lectura debería ser una cuestión de Estado, por encima de las ideologías".

El director general de la división de Librerías de Planeta, Jesús Badenes, ha remarcado que "el sector del libro goza de muy buena salud en España", después de la última crisis, años en los que se redujo el consumo un 30%", que ha atribuido "no sólo a la caída de Lehman Brothers, sino también como resultado de los cambios tecnológicos y en los hábitos de consumo".

La recuperación es un hecho, ha indicado Badenes, y "este año esperamos que el sector del libro crezca casi un 2%" y, por géneros, aventura un crecimiento de la novela, al igual que la no ficción y un crecimiento del libro infantil y juvenil menor de los últimos años.

"El libro aguanta la competencia de otros contenidos", ha reiterado Badenes, para quien "el gran cambio se está produciendo en el mundo de la distribución", si bien no en el libro electrónico, como pensaba Amazon, pues "en España supone apenas el 5%" del total.

La "gran revolución", añade el directivo de Planeta, se ha producido "en forma de comercio electrónico, pues la compra del libro físico se está haciendo a través del e-comercio: De cada 100 libros, 80 se venden en librerías en papel, 15 más en papel a través del comercio electrónico y sólo 5 en formato electrónico".

Badenes se ha referido también a los "retos" que afrontará en los próximos años el Grupo Planeta: "la búsqueda de la excelencia en la edición tradicional; estar muy abiertos a los cambios de tendencias en los consumidores; y la búsqueda de nuevos canales como la suscripción de libros electrónicos o los audiolibros".

Un ejemplo de estos retos se desprende del reciente acuerdo firmado con Netflix.

Por Jose Oliva/Alicia García de Francisco