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El diestro madrileño Javier Cortés, que sufrió una grave cornada en el ojo derecho el pasado 15 de septiembre en Las Ventas, ha anunciado hoy su vuelta a los ruedos, en una corrida a beneficio de la residencia de ancianos del Perpetuo Socorro.

"Los toreros debemos arrimar también el hombro en estos tiempos de crisis", ha dicho el torero de Getafe, que ha elegido para su reaparición el 8 de agosto y la plaza de Miraflores de la Sierra, en la que será la primera corrida de toros que se celebre en la Comunidad de Madrid tras el estado de alarma, para lidiar en solitario cuatro astados de las divisas, también madrileñas, de José Vázquez, Victoriano del Río, Baltasar Ibán y Zacarías Moreno.

Aunque la vuelta a los ruedos de Javier Cortés estuvo ya anunciada para el 2 de mayo en Las Ventas, la pandemia ha obligado a retrasarla a esta nueva fecha, tiempo que ha servido al torero para mejorar en parte la visión de su ojo herido, tras una primera reconstrucción del globo ocular dañado en el percance.

"Aún me queda una operación más -aseguró Cortés a Efe- con la que me dicen los médicos que recuperaré probablemente el 40 por ciento de la visión, que es el porcentaje que ya me quedaba a causa de una lesión anterior. Pero eso será a final de año. De momento, me encuentro bien y me estoy adaptando perfectamente a las distancias, sin problemas para torear".

"Lo único que me afecta aún, como todavía falta por reconstruir el iris, el exceso de luz, que puede llegar a deslumbrarme. En ese sentido, casi sería mejor que no viera nada, pero la verdad es que tampoco es óbice para poder torear con normalidad", añade el matador madrileño.

Con todo, Cortés reconoce que ha tenido "mucha suerte, porque en principio todos pensaron que iba a perder el ojo, pero ahora puedo y quiero celebrar mi décimo aniversario de alternativa con esta corrida en una localidad como Miraflores a la que me siento muy vinculado personalmente".

"Se que son malos tiempos -continúa- porque la situación del país es la que es y no hay mucho ambiente de fiesta, pero tampoco quería esperar más porque ni siquiera sabemos qué va a pasar el año que viene. Como ahora se puede, aplicando todas las medidas de seguridad, creo que era buen momento para hacerlo, porque soy un enamorado del mundo del toro y, en mi medida, voy a luchar con todas mis fuerzas para que el sector vuelva a recuperarse".

"En ese sentido, somos los propios toreros los que debemos poner más de nuestra parte, y también los que arrimemos el hombro, como ha sido siempre, para defender otras causas, como el de esa residencia de ancianos de Miraflores, la del Perpetuo Socorro, que es muy pequeña y necesita de ayudas como esta que, humildemente, yo le voy a aportar", concluye Cortés.