EFESan Sebastián

El Festival de Cine de San Sebastián ha apostado hoy por recuperar "sin complejos" la "maravilla" de disfrutar de las películas en una sala de cine, "un ritual que es casi ya un acto de rebeldía" y que ha reivindicado en la gala inaugural de su 67 edición.

A esa llamada que han hecho las presentadoras de la ceremonia, las actrices Cayetana Guillén Cuervo y Loreto Mauleón, le ha seguido el homenaje del certamen al público que abarrota las proyecciones en cada edición y sin el cual el Zinemaldia "no sería nada".

Ese público que no siempre reclama el cine de autor y que agradece que cada vez se dé mayor cobijo al cine de género, como han manifestado algunos de sus asiduos en un vídeo que se ha proyectado en el auditorio del Kursaal, al que han dado voz esas personas que todos los años hacen cola para poder ver decenas de películas.

La comedia, el thriller, el terror, el drama y el cine social han tenido su espacio esta noche en la gran pantalla del Kursaal, donde se ha hecho un repaso a esos géneros a través de imágenes de títulos significativos del cine español, de "La cabina" a "Tesis" y "La isla mínima", de "La noche de Walpurgis" a "Acción mutante".

"¡Ay, Carmela!", "El sur", "El viaje a ninguna parte", "Los santos inocentes" y "Los lunes al sol" también han sido recordadas en este tributo a los géneros, y también a su fusión, bajo la que han quedado agrupados filmes del cine vasco como "Tasio", "Vacas", "Loreak", "Todo por la pasta", "Errementari" y "Akelarre".

Se han recordado, como cada año, las diferentes secciones que tendrá la edición, y el presidente del jurado, el realizador irlandés Neil Jordan, se ha encargado de recordar que serán dieciséis los filmes que tendrán que evaluar para el reparto del palmarés.

Esta noche ya se ha entregado un galardón, el Gran Premio Fipresci que la crítica internacional ha otorgado a "Roma", de Alfonso Cuarón, como mejor película de 2018, y que ha recogido la productora Gabriela Rodríguez.

Al director Roger Michell y al actor Sam Neill les ha correspondido cerrar la ceremonia, como autor y protagonista, respectivamente, de la película con la que se abre esta edición, "Blackbird", un drama familiar sobre la eutanasia, adaptación de "Silent Heart", de Bille August, que pasó por el Zinemaldia en 2014.

La gala ha comenzado con un vídeo con el que el Festival ha rendido un pequeño homenaje a cuatro personas fallecidas este año que estuvieron vinculadas al certamen en alguna de sus etapas.

El público ha podido ver esta noche en esas imágenes, rememorando recuerdos del Festival, a Diego Galán, que fue su director durante diez años; a Luis Calparsoro, delegado general en 1979; al realizador Juanmi Gutiérrez, que formó parte de su comité de selección y que presentó sus películas en varias ocasiones en la sección Zinemira, y al periodista Mariano Ferrer, que fue su jefe de prensa.