EFEPamplona

Con cincuenta películas, una docena de series de televisión y otras tantas obras de teatro en su trayectoria, la actriz Emma Suárez, ganadora de tres Goya, cree que "por fin poquito a poco" se van dando "pequeños pasos" para dar a la mujer su espacio en el cine, con "más proyectos con mujeres directoras" y con algunos "personajes importantes para mujeres de cierta edad".

En su caso admite que a veces ha declinado algún papel "que te encantaría porque no entran en la agenda" aunque últimamente, dice, "no rechazo muchos proyectos porque la cultura ha sufrido mucho en esta pandemia, se ha paralizado mucho la actividad" y "eso trae consecuencias para todos", por lo que "ahora que se está reactivando creo que no es momento de rechazar".

"Ahora no hay descanso, estoy disfrutando mucho del trabajo", apunta mientras rueda en Pamplona "Alguien que cuide de mí", de Daniela Fejerman y Elvira Lindo, que protagoniza junto a Magüi Mira y Aura Garrido, dando vida a tres artistas de tres generaciones, abuela, madre e hija, una como gran actriz del escenario, otra que no ha tenido demasiada suerte en la vida y la más joven que ya ha recibido un Goya.

Y de su personaje, una actriz de cabaret que ha vivido mucho en los 80 y 90 y coqueteado con la droga, lo que le convierte en cierto modo en la oveja negra de la familia, Emma Suárez (Madrid, 1964) cuenta que "esconde un secreto" que se irá destapando a lo largo de la película hasta hacer cambiar la visión que su hija tiene de ella.

Pero entre tanto se produce una incomunicación, una distancia y unas complicadas relaciones familiares, cuenta a los periodistas, a los que atiende aprovechando un descanso del rodaje, y señala además que, "cuando finalmente se descubre aquello que se escondía, quizá es ya demasiado tarde para limar las distancias".

Se trata de unas relaciones familiares difíciles que Emma Suárez hace comunes a muchas familias: "Las relaciones familiares son siempre un nido de conflictos con distancias y problemas que resolver".

En este caso además los personajes reflejan también otros sentimientos, como la "necesidad de afecto" en el caso del papel de Magüi Mira, que ha tenido tanto trabajo y éxito que no ha podido dedicarse a los hijos, algo que le reprocha su hija.

Historias que se mezclan con "La gaviota" de Chéjov, centrada en los conflictos románticos y artísticos de una gloriosa actriz, un dramaturgo experimental, un hijo y un famoso escritor, y que está estudiando el personaje de Aura Garrido para representar un papel.

Al final "Alguien que cuide de mí", asegura Emma Suárez, "es como la vida misma, con momentos de humor, momentos de drama, momentos de conflicto, ... Un poco de todo", lo que hace del suyo "un personaje lleno de matices, de colores", que le ha hecho estar "muy concentrada tratando de componer y de estudiar cómo hacerlo" y eso le ha impedido disfrutar más de su estancia en Pamplona, aunque la califica de "maravillosa" y recuerda que no es la primera vez que la visita por trabajo.

De sus próximos proyectos, con un estreno a la vista de una serie también de mujeres, Emma Suárez sólo cuenta que en septiembre se irá la República Dominicana a rodar "La ternura", una película basada en una obra de teatro de Alfredo Sanzol.