EFEBarcelona

Afónico y feliz ha salido el público del multitudinario concierto con el que Estopa se ha reencontrado este sábado en Barcelona con sus paisanos, que han cantado a voz en grito todas las canciones y han bailado, se han abrazado, han bebido, fumado y saltado sin limitaciones pandémicas.

Todos estamos viviendo últimamente muchos reencuentros con la normalidad, pero si eres Estopa y decides organizar una fiesta para volver a ver a los tuyos, el tema adquiere otra dimensión.

Como preveían que la cosa iba a ser muy grande, Estopa ha buscado el mayor recinto disponible y ha elegido el Parc de Fòrum de Barcelona, con capacidad para 25.000 personas.

Aún así se les ha quedado pequeño y, con todas las entradas vendidas y el Fòrum lleno hasta el último rincón, los hermanos Muñoz han salido al escenario dispuestos a dar una alegría tras otra, a ritmo de rumba y rock.

La primera ha sido "Tu calorro". "Fui a la orilla del río y vi que estabas muy sola", ha entonado David Muñoz, y ya no ha tenido que hacer más, porque el público le ha tomado el relevo y ha cantado la canción de principio a fin, más fuerte que él.

"¿Qué pasa peña?, ¡venga esas palmas catalanas, arriba!", ha gritado tras "Vino tinto", y la multitud se ha venido arriba y a más de uno casi se le ha caído la cerveza. Demasiadas cosas a la vez.

El siguiente tema ha sido "Fuego", nombre del disco que editaron en octubre de 2019 para celebrar su 20 aniversario como banda y cuya gira tuvieron que anular por el confinamiento.

Durante estos dos años, como la cosa se alargaba, Estopa buscó la manera de ofrecer algunos conciertos, pero adaptados a las limitaciones de la pandemia, y han tenido que esperar hasta ahora poder volver a la carretera a lo grande.

"Gracias por no haber devuelto la entrada en todo este tiempo", ha agradecido José Manuel Muñoz a los presentes.

"Queríamos haber actuado antes -ha añadido David- y ha sido una pena porque sabemos que mucha gente se ha quedado por el camino. Queremos dedicar este concierto a todos los que no están aquí por el puto coronavirus, que parece que no existe, pero existe".

Éste ha sido el único momento triste de la noche, que ha continuado con "Tragicomedia", a la que han cambiado la letra para poder decir "y si tengo que morirme, que sea en Barcelona".

Después ha venido "Partiendo la pana", con su mención a Cornellà, la localidad del extrarradio barcelonés que vio nacer a los dos hermanos, y temas de diferente discos, como "Vacaciones" o "Camiseta de rockanrol", con las que el público ha demostrado que se las sabe todas.

Pero el primer disco, el de 1999, sigue siendo el rey, y cuando han sonado los primeros acordes de "La raja de tu falda" la temperatura ha subido y el volumen del karaoke general también.

"¿Cómo está la peña de mi izquierda?, ha preguntado David mirando hacia un lado; ¿y la de la otra izquierda?, ha añadido mirando hacia el otro y, por si había alguna duda sobre el mensaje político de su broma, ha gritado "¡viva la clase obrera! y ha cantado "Pastillas de freno".

Tras el guitarreo poderoso de "Fuente de energía" y la caña de "El del medio de los Chichos" y "Me falta el aliento", José Manuel se ha marcado una balada preciosa, "Ya no me acuerdo", y los dos juntos han interpretado en acústico cuatro temas, antes de afrontar la traca final, con joyas como "Como Camarón".

No se sabe si ha sido la luna llena, las ganas acumuladas durante la pandemia o el carisma y talento de los dos hermanos, pero lo cierto es que la fiesta que ha organizado Estopa en su tierra natal ha sido más que una fiesta, ha sido un fiestón.Rosa Díaz