EFEBarcelona

FotoNostrum exhibe desde mañana día 21 y hasta el 3 de julio en Barcelona las fotografías más icónicas de Helmut Newton, "el fotógrafo de la mujer", reunidas en su colección "Private Property" y realizadas entre 1972 y 1983.

El comisario de la exposición, Matthias Harder, director y conservador de la Fundación Helmut Newton de Berlín, ha subrayado que Newton, que nació en 1920 en el Berlín de la República de Weimar, en el seno de una familia rica judía, cultivó siempre como fotógrafo "tres campos: la moda, el desnudo y el retrato, tres intereses que en ocasiones confluyeron en la misma foto".

Siendo judío sufrió la persecución en 1938 de la Noche de los Cristales Rotos, por lo que tuvo que escapar de Berlín a Singapur y posteriormente a Melbourne (Australia), donde abrió su estudio, y no retornó a Alemania hasta los años 50.

En Melbourne conoció a la que fue su esposa, June Newton, también fotógrafa, que firmaba bajo el seudónimo de Alice Springs, que "fue muy importante a lo largo de su carrera".

Según Harder, "Newton trascendió los géneros, aportando elegancia, estilo e incitando al espectador al 'voyeurismo' en su fotografía de moda, belleza y glamour".

Sus reportajes de moda van más allá del estándar al entrelazar una narrativa paralela, a veces teñida de surrealismo o del suspense de una película de Hitchcock, "sin que se sepa a menudo dónde termina la realidad y dónde comienza la puesta en escena".

A principios de los sesenta, Newton hacía "una fotografía de moda que no contenía desnudos, era una fotografía más convencional, que colocaba a la modelo en un rol de seducción".

En los años 60 y 70, en su época parisina, Newton "agudizó su estilo, a menudo burlando juguetonamente las convenciones y desafiando tabúes, con lo que consiguió que la fotografía de moda atrajera a un público más amplio".

Las mujeres ocupan un lugar central en su obra, sean desconocidas o célebres, como los retratos que hizo de Isabelle Huppert, Catherine Deneuve, Liz Taylor, Paloma Picasso, Sigourney Weawer, Charlotte Rampling, Raquel Welch o la princesa Carolina; y la interacción entre hombres y mujeres es también un motivo frecuente en su obra.

En la exposición también se pueden contemplar algunos de los retratos masculinos, de estrellas de cine de Hollywood, diseñadores de moda o artistas y fotógrafos, entre ellos Billy Wilder, David Hockney, Pierre Cardin, Karl Lagerfeld o David Bowie, que fotografió por encargo de revistas como Egoïste, Interview y Vanity Fair desde la década de los años 80.

Los escenarios en los que se movían las mujeres de Helmut Newton eran tan estilizados como sus modelos, podía ser una vista panorámica de París, la larga escalera de su estudio parisino o una recargada habitación en la famosa Pension Florian en Berlín.

Newton comenzó a retratar desnudos en los años 70 y trabajó regularmente en este género hasta su muerte en 2004. Su serie "Naked and Dressed", que marca la transición de la moda a los desnudos en su trabajo, y sus "Big Nudes" lo hicieron mundialmente famoso, y, según el comisario, dieron lugar a numerosas imitaciones y reinterpretaciones.

El propio Newton decía, recuerda Harder, que "las fotografías de mujeres desnudas son fotos de moda, pero sin ropa".

La colección "Private Property" fue realizada personalmente por el propio Newton y en ella incluyó sus mejores trabajos de 1972 a 1983. Se hicieron una setentena de copias de época de esta serie, de las cuales dos se conservan en la Fundación Herlmut Newton de Berlín, de donde proceden las obras expuestas en Barcelona, algunas inéditas en España.

Frente a la polémica que a menudo ha levantado la obra de Newton, Harder señala que "él se consideraba un feminista, un hombre que amaba a las mujeres, daba libertad a las modelos para armar la escena, y además si se mira su obra a lo largo de los años se puede ver la evolución de la mujer en la sociedad, y cómo va avanzando la liberación sexual femenina". EFE

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