EFEParís

Francia entregó este martes a Brasil 998 fósiles del Cretáceo que habían sido requisados en Le Havre en 2013 al ser descubiertos por los aduaneros de ese puerto francés después de haber salido ilegalmente del país sudamericano.

Estos restos, originarios de la cuenca de Araripe, catalogado desde 2006 como geoparque por la Unesco por la variedad geológica que presenta, fueron entregados en una ceremonia en la que estuvo, además del embajador brasileño en Francia, Luis Fernando Serra, el fiscal general adjunto de la República, Hindemburgo Chateaubriand Filho, y el ministro de la Ciudadanía, Ronaldo Vieira Bento.

En un comunicado, la Dirección General de Aduanas de Francia explicó que el alijo está compuesto de 348 nódulos de animales fosilizados (como peces, restos de dinosaurios, tortugas, cocodrilos o pterosaurios) y de 650 plaquetas de crustáceos, insectos y vegetales fosilizados.

Todos ellos se encontraron en un contenedor procedente de Brasil que llegó al puerto de Le Havre en agosto de 2013, y que en concreto estaban escondidos en unos bidones de cartón que contenían cuarzo.

Se procedió a un examen por parte de especialistas de los museos de París y Le Havre que confirmaron que eran fósiles auténticos de la era cretácica (de entre 145 y 65 millones de años) procedentes de la cuenca de Araripe.

Después de varios años de instrucción, la Justicia francesa decretó en febrero de 2021 la devolución de lo requisado a Brasil, que ha decidido incorporarlo a los fondos del Museo de Paleontología de Santana do Cariri da Universidale, que lo expondrá al público.

La extracción de este tipo de fósiles está reglamentada en Brasil, que prohíbe comerciar con ellos. Forman parte del patrimonio nacional desde que se adoptaron leyes sobre esa cuestión en 1937 y 1942 que prohíben la exportación, salvo con autorizaciones especiales.