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El dibujante escocés Frank Quitely, creador de obras como 'All-Star Superman', 'Jupiter's Legacy', 'Flex Mentallo' o 'New X-Men', ha asegurado hoy que su relación con el mundo de cómic comenzó cuando era un niño y ha subrayado: "Me enamoré de los cómics nada más empezar a dibujar".

Lo ha explicado en una entrevista con EFE en Sevilla, donde se ha citado con decenas de seguidores de su obra en una tienda del sector que hace dos semanas anunció la cita y ha hecho que lleguen a la capital andaluza aficionados de toda España en busca de su firma plasmada en sus obras.

Allí, Quitely (pseudónimo de Vincent Deighan), ha explicado que "cuando era niño, mi sueño era ser artista, cualquier tipo de artista”, y ha recordado que le encantaban los cómics, “todo tipo de libros ilustrados, las portadas de discos pintadas, las caricaturas políticas, el diseño gráfico o los pintores famosos".

Para desarrollar su pasión, estudió dibujo y pintura en la Escuela de Arte de Glasgow y ha relatado: “Cuando me fui, comencé a trabajar como autónomo, haciendo cualquier tipo de trabajo que pudiera, como murales, retratos, diseños de camisetas o carteles para discotecas, y un día me invitaron a escribir y dibujar una tira para un pequeño cómic de prensa que comenzaba en Glasgow”.

“Tan pronto como comencé a escribir y dibujar mis propias tiras, me enamoré de los cómics”, ha manifestado Quitely, que después, estuvo al frente de algunos éxitos como ‘The Sandman: Endless Nights’, ‘The Invisibles’, ‘The Authority’, ‘Batman: The Scottish Connection’, o ‘Flex Mentallo’.

Quitely cuenta además con premios como el ‘Best Penciller/Inker Eisner Award’ por ‘We3’ y los galardones 'Best New Series Eisner Award’ y ‘Best Artist Harvey Award’, ambos por ‘All Star Superman’, y muestra pasión por todas sus obras: “Afortunadamente, puedo decir con toda sinceridad que no tengo favoritos con mis tres hijos, pero, claro, hay algunos proyectos de cómics de los que estoy más orgulloso, como ‘Sandman: 'Noches eternas’, ‘We3’, ‘All Star Superman’ y ‘Jupiter's Legacy’".

Cabría pensar que, con ese bagaje, los fans tienen influencia en su obra, porque cada uno tiene una favorita, aunque el autor ha sostenido que cuando dibuja “todos mis pensamientos están en el trabajo y las únicas veces que pienso en lo que otros piensan sobre mi trabajo es cuando estoy en las firmas y los 'fans' me comentan, o cuando estoy en Escuelas de Arte o universidades para dar una charla y los estudiantes me dicen que han estado estudiando mi trabajo”.

Sobre qué pasa por su mente cuando dibuja a Supermán, lo que se podría considerar el límite del éxito de un dibujante, ha dicho que tuvo mucha suerte cuando empezó, porque las historias que el guionista Grant Morrison escribió para él "fueron increíbles" y luego, cuando comenzó a trabajar en 'Jupiter's Legacy', fue mejor, porque el guionista Mark Millar y él podían hacer lo que querían.

“Sin historia o continuidad de la que preocuparse, nadie que nos diga que los personajes no deberían comportarse de esta manera, o que no pueden ser asesinados porque son parte de una franquicia, podríamos construir el mundo de la manera que queríamos, los disfraces, los poderes...; solo teníamos que complacernos y divertirnos. Fue muy liberador”, ha explicado.

Un cómic que luego se convirtió en una serie de Netflix, y a cuyo rodaje en Canadá acudió Quitely con su familia, con la anécdota de que la productora le proporcionó un código para ver el primer episodio antes que nadie, y reunió a familia y amigos para ello en una “premiere” en su casa.

Ha confesado que mejoraría algunas cosas de la serie con respecto a lo que él dibujó, pero que ahora espera a la segunda temporada para ver el resultado de la nueva filmación.

Por Fermín Cabanillas