EFECartagena (Murcia)

Fuel Fandango ha clausurado esta noche la vigésimo sexta edición de La Mar de Músicas, en un año dedicado a España, especialmente a los artistas emergentes, y que han actuado en conciertos marcados por las restricciones determinadas por la pandemia de covid.

Tras dos años sin conciertos debido a la cancelación de la edición de 2021, la organización diseñó un cartel volcado en los nuevos sonidos nacionales, con bandas como Califato 3/4, Derby Motoreta's Burrito Kachimba o Rocío Márquez.

No obstante, no ha vuelto la espalda a parte de su idiosincrasia de traer a artistas internacionales como Rufus Wainwright o Jorge Drexler, Premio La Mar de Músicas de este año, y nombres consagrados, como Kiko Veneno, que se estrenó ante el público cartagenero.

Fuel Fandango, dúo formado por el productor Alejandro Acosta y la cantante cordobesa Cristina Manjón -Nita-, ha comenzado su actuación con canciones como "Por la vereda", "Not true", "Huracán de las flores", "Estamos solos" y "Trece lunas", donde han demostrado su fusión flamenco-coplera con música negra y electrónica.

House, electroclash o funkadelia son parte del sello propio de este combo, acompañado en el escenario del auditorio Paco Martín por guitarra y batería, que han presentado los temas de su cuarto disco, "Origen", que alberga los vértigos de este siglo y a la vez, es una invitación a volver a la naturaleza, al amor, como salvavidas de todo.

Mezclando en una misma canción el inglés y el castellano sin complejos, como en "New life", Fuel Fandango, que ha puesto difícil al público cumplir la medida de no levantarse de sus asientos, ha expuesto sus sonidos urbanos, flamencos, africanos y de raíz, que invitan a ser libres.

Con una puesta en escena y un directo originales, rodeados de un semicírculo de flores y con una escenografía con la naturaleza como protagonista, el dúo ha continuado su concierto con "La primavera" o "Despertaré".

La segunda parte de la actuación de Fuel Fandango, que se ha convertido en un habitual del festival cartagenero, ha comenzado con una introducción electrónica de "La grieta" y "Silencio", animando al auditorio una Nita que ha bailado en la grada en "Nature" con su atuendo de cantante de copla del siglo XXI.

Con esta canción y con "Salvaje", el auditorio Paco Martín se ha convertido en una especie de "rave" que ha hecho trabajar a destajo a los guardias de seguridad que impelían a los espectadores para que no se levantaran de los asientos.

La última jornada del festival también ha contado con Rigoberta Bandini, una de las citas más esperadas de este año y que en los últimos meses se ha confirmado como una de las artistas revelación.

Paula Ribó, actriz, escritora y directora, presentó su primer tema, "Too many drugs", que ha sonado en la serie Veneno, de los Javis, y su In "Spain We Called It Soledad", con gran seguimiento en plataformas de internet.

Previamente, desembarcó en Cartagena Verde Prato, el proyecto de Ana Arsuaga, artista polifacética que también se expresa a través de la pintura. Sus canciones, como sus cuadros, cuentan historias y beben del folclore vasco.

Arsuaga canta en euskera, castellano y ruso, como en "To ostatnia niedziela", un tango de origen polaco, que aparecía en la película de Nikita Mijalkov Quemado por el sol, y en Trois couleurs: Blanc de Krzystof Kieslowski.