EFESegovia

La expulsión de los judíos y el Tribunal del Santo Oficio (Inquisición) fueron dos de las decisiones de la reina Isabel de Castilla (1451-1504) que alentaron el inicio de la leyenda negra contra la monarquía hispánica, una responsabilidad de la cual le ha exonerado el escritor británico Giles Tremlett.

"La Inquisición mató a menos gente que la 'caza de brujas' en el mundo protestante", ha argumentado hoy en una entrevista con la Agencia Efe este escritor, periodista y colaborador en España del diario The Guardian y autor ahora de "Isabel la Católica" (Debate), una biografía sobre "la primera gran reina de Europa".

La leyenda negra "no la empezaron los ingleses sino los neerlandeses e italianos, envidiosos como estaban de los éxitos de España, aunque luego se la pusieron en bandeja a Inglaterra", ha matizado Tremlett (Lynmouth, Reino Unido, 1962), aunque ese intento de descrédito de todo lo hispano "se cae por su propio peso".

"En todos esos aspectos nadie está tan limpio como para hacer ese tipo de juicios", ha insistido también acerca de la expulsión de los judíos, que en España se produjo "doscientos años después que en Inglaterra" y tuvo su origen, más que en el aspecto religioso, "en el malestar de los cristianos viejos, que les veían como una competencia en los negocios y consideración social".

España se sumó bastante tiempo después a una práctica, la defenestración de los hebreos, que ya había empezado en Europa tiempo atrás, ha abundado el también autor de "España ante sus fantasmas" (2007) y "Catalina de Aragón" (2010).

Tremllet, más de veinte años de estancia en España a caballo entre Barcelona y Madrid donde actualmente reside, ha elaborado una biografía "pensada para el público anglosajón y escrita en inglés" con el título de "Isabel de Castilla", mientras que en la edición española lleva el de "Isabel la Católica" con la traducción de Jordi Ainaud i Escudero.

"No he intentado hacer un juicio de una figura del siglo XV basado en los valores de hoy porque sería una tontería. He querido acercarme al personaje y explicarlo en el mundo en que vive", ha matizado acerca de la que considera "la primera gran reina de Europa: nunca antes nadie acumuló tanto poder y causado tanto impacto en la historia, y más siendo una mujer".

Rompedora e innovadora, según su apreciación, Isabel de Castilla mantuvo una "excelente amistad con Barcelona", hasta el punto de ser una mediadora, con sus dotes de tacto y diplomacia, en los problemas que la ciudad tenía dentro de la Corona de Aragón que dirigía su esposo Fernando el Católico.

"Allí le vieron como una amiga, casi interlocutora e intermediadora, como una voz que siempre apoyó a Barcelona en sus problemas con el rey Fernando", ha precisado.

Cuarenta y seis capítulos estructuran este itinerario vital de la soberana, proclamada reina de Castilla el 13 de diciembre de 1476 en el atrio de la iglesia de San Miguel, en la ciudad de Segovia, donde Tremlett ha presentado hoy su libro en un recorrido urbano por lugares de evocación isabelina.

Otros dos rasgos ha destacado el autor de su reinado: el tráfico de esclavos desde África hacia América, a partir de 1501, y la fortuna que trajo al cristianismo con el descubrimiento y evangelización del Nuevo Mundo, para ensanchar una fe católica que en Europa estaba amenazada por los turcos.

Para este ensayo, Tremlett se ha documentado en bibliotecas y archivos españoles de los que ha elogiado no sólo la trascendencia de sus documentos, sino el acceso gratuito a los mismos, a diferencia de otros países de Europa.

"Isabel la Católica" se suma así a otras reflexiones, biografías y aproximaciones que sobre la soberana han firmado autores como William Thomas Walsh, César Silió, Luis Suárez, Manuel Fernández Álvarez, Carmen Penella, Basilio Losada y Ángeles Irisarri.

Roberto Jiménez