EFEPollensa (Mallorca)

"El encuentro entre la poesía y la música es lo más importante que podemos ofrecer a los jóvenes", ha asegurado hoy el cantante estadounidense Thomas Hampson, uno de los más reconocidos barítonos del mundo, para quien la canción es una constante esencial de la cultura universal.

Hampson, que ofrecerá mañana en Mallorca el último concierto del ciclo Formentor Sunset Classics 2015, ha hablado con entusiasmo del valor del arte vocal, porque "nada se relaciona con la cultura más específicamente que la palabra escrita y la música".

Ha incido en que más allá de ceremonial social de las galas como la que protagonizará mañana en los jardines de un lujoso hotel, "lo importante es la música", la transmisión de emociones a través del canto, un patrimonio cuya pérdida representaría "un suicidio cultural".

Con 60 años, una larga carrera que le ha llevado por los más importantes escenarios de ópera, 150 discos grabados y varios premios de prestigio, Hampson se siente "en la madurez absoluta".

"Tengo la experiencia, el saber y la energía para hacer cosas nuevas", ha afirmado el artista, consciente de que disfruta del "equilibro de tener la capacidad física de poder hacer lo que uno quiere hacer" y de que no será ilimitado.

Además, se considera un privilegiado por su tesitura, porque "el repertorio de barítono es muy amplio". "A los compositores les encantan los barítonos, porque pueden extender mucho la expresión de las emociones", ha recalcado.

En el concierto de mañana, acompañado de la Orquesta Sinfónica de Baleares, Hampson abordará un programa con dos partes claramente diferenciadas: la primera centrada en piezas de ópera clásica, de Mozart a Verdi, y la segunda con canciones de operetas de Lehár y canciones de musicales de Leonard Bernstein y Cole Porter.

El artista americano ha seleccionado este programa pensando en "llegar directamente al público" a través de las "historias" que cuentan los personajes que encarnará cuando aborde cada una de las diez canciones, que son "como un retrato de los personajes".

Combinar en la misma gala ópera de finales siglo XVIII y los estándares de Porter de principios del XX tiene su dificultad, pero "son compatibles" y la resulta divertido, ha explicado.

"Entre la ópera y la música de las comedias hay diferencia en su expresión musical", porque "la compenetración de la música y la palabra es más cercana en la comedia" y se abordan temas más cotidianos, mientras que en las arias operísticas se plantean cuestiones de mayor profundidad, ha agregado.

El festival Formentor Sunset Classics contó también este año con el pianista chino Lang Lang y en ediciones anteriores han pasado por su escenario bajo los pinos otras estrellas clásicas como Daniel Barenboim, Zubin Mehta y Kiri Te Kanawa.