EFEValladolid

La última sesión de Marilyn Monroe, el retrato de Dalí cuyo bigote desafía a la gravedad, Muhammad Ali cubierto de flechas y el rostro de Andy Warhol en negativo son fotografías icónicas del siglo XX que el actor John Malkovich reinterpreta en el Museo Patio Herreriano de Valladolid.

"Malkovich, Malkovich, Malkovich", la exposición que el Patio Herreriano ha inaugurado hoy, presenta sesenta fotografías en las que el actor John Malkovich ha reinterpretado frente al objetivo del fotógrafo Sandro Miller varias de las imágenes más icónicas del siglo XX.

El actor ha caracterizado física y psíquicamente a personalidades como Abraham Lincoln, retratado por Alexander Gardner, y la emblemática foto de Albert Einstein con la lengua fuera, a celebridades de la música como Johnny Cash, la moda con Jean Paul Gaultier o Alfred Hitchcock en el cine.

"Todas las fotografías están reconstruidas físicamente, no hay rastro de retoque digital posterior, se recrea la imagen y la técnica empleada por sus creadores", ha explicado Marta Cuenca, una de las comisarias de la exposición durante la presentación.

El trabajo conjunto entre el actor y el fotógrafo, realizado en dos sesiones en 2014 y 2017, es un homenaje a los maestros de la fotografía, por lo que además de retratos de personas reconocidas por el público también figuran imágenes con protagonistas anónimos de fotógrafos emblemáticos, como las portadas para "Vogue" de William Klein, el apicultor rodeado de abejas de Richard Avedon, la surrealistas estampas de Man Ray y las gemelas idénticas de Diane Arbus.

La capacidad interpretativa de Malkovich y el talento creativo de Miller conforman un repaso a la historia del siglo XX realizado bajo la reinterpretación, caricatura y apropiación.

"Esta serie de fotografías multiplica la idea de apropiación de una obra, pues lo hace con la foto y con el personaje", ha definido Cuenca al considerar que la propia fotografía es "una apropiación de la realidad".

Todas las obras expuestas, veinte de ellas inéditas, figuran con el mismo tamaño, proporciones y marco que las originales, demostrando una "capacidad de análisis muy minuciosa" del trabajo de los artistas.

Mediante la recreación de las imágenes y de las variadas personas, Malkovich plantea cuestiones como los estereotipos de género, el paso del tiempo y la edad o una parodia de la historia política.

Sandro Miller (1958), de formación autodidacta, es uno de los fotógrafos publicitarios más importantes del mundo, acumula encargos para "Esquire", "Forbes", "GQ" y varias multinacionales, que conoció a Malkovich hace 20 años y comenzaron una relación de amistad y trabajo que no ha cesado desde entonces.

"Malkovich es la persona más brillante y prolífica que conozco. Su genialidad es única. Solo con sugerir un estado de ánimo o una idea, en nada de tiempo. Él se transforma literalmente en el personaje ante mis ojos", narró el fotógrafo al presentar la colaboración entre ambos que se estrenó en la Galería Catherine Edelman de Chicago.

La exposición, recién llegada del Kunsthalle de Budapest, podrá visitarse hasta el 26 de agosto en Valladolid. EFE

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