EFEBarcelona

El actor Josep Maria Pou, que protagonizará a partir del 19 de enero en el Teatro Goya la versión teatral del clásico de Herman Melville "Moby Dick", ha dicho hoy que "el capitán Ahab es el personaje que Shakespeare olvidó escribir".

Pou se pone en la piel de Ahab, uno de los grandes personajes de la literatura universal, para relatar, como ha dicho hoy el propio actor, "la obsesión de este viejo lobo de mar con la gran ballena blanca".

"Devoto apasionado" de Shakespeare, Pou considera que Ahab es "un personaje muy shakesperiano" y ha elogiado el trabajo del autor del texto teatral, Juan Cavestany, que "ha sabido coger las casi mil páginas de la novela de Melville y exprimirlo para que las palabras de Ahab vayan cayendo gota a gota y destilen una especie de miel amarga y dulce a la vez, que corroen".

Recuerda Pou que Ahab es uno de los grandes personajes teatrales que curiosamente no se escribió dentro del género teatral, y el conflicto interior que describe la obra de Melville hace aflorar a "un personaje por encima de lo humano, como casi todos los personajes de Shakespeare".

El actor catalán asegura que este shakesperiano Ahab conecta con aquel Rey Lear que interpretó hace muchos años, e incluso con un Orson Welles que encarnó posteriormente.

"Sin esos dos personajes previos este Ahab no sería lo que es, ni tampoco sin los múltiples personajes que he interpretado en cincuenta años de carrera, que precisamente cumplo este año", ha subrayado Pou.

Describe su personaje como alguien que "empieza la función a 350 kilómetros por hora y tiene que acabar con la misma velocidad sin desfallecer", un personaje, que "más allá de su locura, presenta dificultades externas, físicas, pues durante la hora y veinte que dura la representación Ahab camina sobre su pata de madera".

Aunque la tripulación está formada por una treintena de hombres, "la magia del teatro permite que se resuman en dos actores, Jacob Torres y Óscar Kapoya, que dan vida a Starbuck, Ismael y Pip, entre otros".

Según Pou, "la pieza es una fascinante metáfora de la lucha del ser humano contra sí mismo y la naturaleza" y el capitán Ahab, añade, evidencia la obsesión humana que va más allá de la razón, capaz de consumir la voluntad y eliminar cualquier elemento bondadoso del alma, hasta el punto de arriesgar la vida de la tripulación.

Este montaje, que ha reunido por primera vez sobre el escenario a Pou y al director Andrés Lima, invita al espectador a hacer "un viaje a las profundidades de la locura de un hombre capaz de todo por satisfacer su obstinación".

Pou es consciente de que se debe enfrentar al personaje con "la misma pasión, valentía y determinación" con que Ahab se enfrenta a la ballena, con "la misma locura o incluso con más".

El presidente del Grupo Focus, Daniel Martínez, que iba detrás de esta producción desde hace más de una década, ha resumido "Moby Dick" como "un espectáculo de riesgo y que sólo se podía hacer con Josep Maria Pou".

Andrés Lima ha subrayado que su montaje, igual que la novela, se centra en "la mirada de Ahab, una mirada matizada por la locura, hasta el punto de que él mismo se ve como la locura enloquecida".

También, continúa Lima, puede ser visto desde "la mirada del ser humano ante la muerte, como si fuera la historia de la agonía de un suicida".

En esta versión teatral, Lima explica que han intentado "aunar la descripción de lo que sucede con la vivencia de lo que pasa" y desde el punto de vista de la escenografía, la obra opta por "deconstruir el barco, combinado con videocreación y pantallas con imágenes.