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La actriz británica Judi Dench, que mañana recibe en Palma el premio Masters of Cinema en el festival Atlàntida Mallorca Film Fest, piensa que desde que comenzó su carrera en 1964 con el filme "El tercer secreto", de Charles Crichton junto a Stephen Boyd, "el cine se ha hecho más sofisticado".

En una entrevista con EFE, Dench ha explicado que "el cine cambia constantemente, aparecen nuevos directores, nuevas caras frescas, actores y actrices que aportan algo nuevo, pero en general se ha hecho mucho más sofisticado".

Dench, que dio vida a M en la saga James Bond en películas como "GoldenEye", "El mañana nunca muere", "Muere otro día", "Casino Royale", "Quantum of Solace" o "Skyfall", su última aparición -en ese filme muere víctima de un exagente del MI6, interpretado por Javier Bardem-, piensa que quizá la serie del agente 007 refleje como nada esa evolución del cine en las últimas décadas.

"Las películas de Bond han sido siempre muy sofisticadas y muy bellamente filmadas y no es que otras no lo sean, pero hay tanta expectación cada vez que se estrena una nueva cinta de la serie que, en cierto modo, se han hecho más complejas, han incorporado cada vez más efectos especiales, han proporcionado más complejidad a los personajes, y las nuevas tecnologías han hecho que sean extraordinarias".

Legendarios son sus papeles de damas shakesperianas como Ofelia en "Hamlet", Julieta en "Romeo y Julieta" o Lady Macbeth en "Macbeth", y la propia Dench piensa que Shakespeare es "tan extraordinario que ya anticipó la respuesta de la condición humana ante una pandemia como la peste negra en 'El Rey Lear'".

Y añade: "Estoy segura que si hoy viviera, ojalá que estuviera vivo hoy, habría escrito no una sino probablemente varios dramas sobre la pandemia del coronavirus. Mi marido, que también actuó en obras de Shakespeare, decía que era 'el hombre que paga el alquiler'".

Piensa Dench que "la industria del cine sobrevivirá a la pandemia, pero no está tan claro con el teatro" y recuerda que tiene amigos con obras a punto de estrenarse que han visto que se han suspendido porque alguien de la compañía cogió la covid, algo que está sucediendo muchísimo".

En cambio, en el cine participó el año pasado, en plena pandemia, en el rodaje del filme "Belfast" a las órdenes de Kenneth Branagh, una película basada en su infancia, cuando vivió los disturbios en Irlanda del Norte, que "se grabó con extremo cuidado, guardando las distancias, y al final consiguió acabarlo sin contratiempos".

Con una carrera tan larga, no siente Judi Dench la necesidad de trabajar con algún nuevo director, pero recuerda con "especial emoción" haber trabajado para Clint Eastwood en "J.Edgar": "Fue la experiencia más relajada de mi vida. No empieza a rodar hasta las 9 o las 10 de la mañana y acaba a las 16:30. En una escena estaba hablando con alguien y miré hacia arriba para preguntar cuándo íbamos a empezar, y me dijeron, ya lo ha hecho, había estado grabando. Fue toda una experiencia y siempre es interesante trabajar con gente tan diferente".

Dench presenta este sábado en el Atlàntida Mallorca Film Fest "Un espíritu burlón", basada en una obra de teatro de Noël Coward, que ya llevó al cine David Lean, y que ahora dirige Edward Hall, "una obra hermosa, de escenario" y que le ha brindado la oportunidad de cumplir el sueño de actuar bajo la dirección del hijo de Peter Hall, con quien había trabajado hace años".

El año pasado estrenó "Artemis Fowl", también dirigida por uno de sus directores fetiche, Kenneth Branagh, que confirma que Dench no piensa retirarse. "Jubilarme es una palabra que no se permite en mi familia y, de hecho, no sé ni escribirla".

José Oliva