EFESan Sebastián

Han sido más de ocho meses de rodaje en dos países diferentes con 168 actores para resumir en los nueve capítulos de una serie una historia que, en papel, ocupa más de mil páginas: "Dime quién soy", un complicado best-seller que el realizador Eduard Cortés ha manejado "como si tocara una sinfonía".

"Siento una enorme emoción y satisfacción al encontrar a 'Dime quién soy' en el 'Dime quién soy' que ha rodado Eduard; era muy difícil, la novela es muy compleja, y yo tampoco soy fácil", ha dicho la escritora de la novela, Julia Navarro, en una entrevista con Efe en San Sebastián, donde ha apoyado la promoción de la esperada serie de Movistar+ que llegará a la plataforma en otoño.

Tras unos comienzos complicados, Eduard Cortés (responsable, entre otras cosas, de las tres temporadas de la serie "Merlí") tomó el mando y dio en el clavo con la visión que tenía la creadora de lo que debía ser la serie "Dime quién soy", incluida la elección de la protagonista, Irene Escolar.

"Siempre defendí que si no me gustaba, no se haría, y desde que él se hizo con el proyecto fue totalmente respetuoso con el espíritu de la novela. Eduard es un gran director y verle hacer esta serie ha sido como verle tocar una gran sinfonía", ha señalado.

El trabajo de Cortés ha sido enorme; porque, según dice a Efe, "no podíamos devolver a una cosa tan grande una serie pequeña, o mal hecha; en ese sentido lo más importante es que el recorrido de todos los personajes se tenía que hacer desde la mayor verdad posible y que la gente se sintiera transportada".

Así, la serie es totalmente fiel al libro; un periodista recibe la propuesta de investigar la vida de su bisabuela, Amelia Garayoa, una mujer de la que solo sabe que huyó abandonando a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la guerra civil española.

Para rescatarla del olvido deberá reconstruir su historia desde los cimientos encajando, una a una, todas las piezas del inmenso y extraordinario puzle de su vida, cincuenta años de historia que comienza en los años de la Segunda República española y llega a la caída del Muro de Berlín, pasando por la Segunda Guerra Mundial o la Guerra Fría.

Fueron ocho meses de rodaje en los que la joven actriz madrileña se transforma en esta mujer, y la interpreta desde los 18 años a los 80.

Por ello, Escolar aparece en casi todas las secuencias de los nueve capítulos de 50 minutos en los que Cortés resumió el libro, un total de 4.600 planos -"no los conté yo, me lo dijeron", se ríe Escolar-, a pesar de lo cual afirma que "lejos de ser duro fue una experiencia excitante y estimulante".

"Hicimos un trabajo de preparación tan grande que el rodaje no fue cansado, sino disfrutable; cada capítulo es un universo, cada uno ocurre en un país diferente así que cada día -los trabajó todos, menos dos- me encontraba con actores diferentes; eso es algo muy rico que no te permite pensar que estás en algo repetitivo, sino todo lo contrario".

"Cada día era una película nueva, porque cambiaba la época, cambiaba el vestuario, los actores y la propia protagonista, el entramado del personaje. La mayor dificultad -apunta Escolar- fue no poder rodar cronológicamente; pero yo me aprendí todo el texto como si fuera una obra de teatro y para mi era la Biblia, podía irme al lugar que tocara física y emocionalmente con mirar el día anterior".

Cortés, que ya estuvo en el Zinemaldia en 2012 con "¡Atraco!", explica a Efe que la serie "metaboliza" cada país que marca la vida de Amelia; y como para él "era muy importante que en la serie estuviera la novela", se sumergió en ella, "no tanto por las grandes cosas, sino por los pequeños detalles que son los que le dan hondura".

Escolar entiende que la espectativa ante una novela de estas dimensiones "siempre es demasiado grande y a veces no se cumple, por eso no intentamos reproducirla -detalla- sino trasladar el alma de lo que sentíamos, el director y yo, sobre esta mujer, no solo con lo escrito, sino con lo que hablé con Julia: la esencia de la novela".

A su lado, el actor Oriol Pla, que ha enamorado a Navarro -"está que se sale, yo no lo sabía pero Oriol es mi Pierre", ha confesado a Efe la escritora-, ve "totalmente legítimo" el comportamiento de su personaje, "él sabe por lo que lucha, venía de momentos de mucha hambre, y aunque como espectador puedes pensar que era un cabrón, yo le trabajé desde otra lógica: que se diera cuenta de que se le cae todo encima, que cuando pensaba que era más importante salvar al mundo que lo íntimo, lo íntimo le rompe el alma".

Escolar, por su parte, admira de su Amelia "la búsqueda de su propia identidad, por encontrarse y cómo es capaz de abandonar, de tomar decisiones duras y delicadas en pro de su libertad como mujer y como ser humano, y la valentía de hacerlo. Y su oscuridad, su imperfección: eso es lo que quiero ver en pantalla, las incongruencias y los conflictos que tenemos todos".

Navarro adelanta a Efe que "no es partidaria" de rodar más adaptaciones de sus libros, pero si otra novela suya fuese a la pantalla tendría que ser con Cortés y con José Manuel Lorenzo. "No me sentiría capaz de trabajar otra vez con otras personas. Confío en ellos".