EFEBarcelona

La soprano rusa Katerina Tretyakova, residente en Barcelona, ha criticado la "creciente discriminación que las cantantes maduras reciben en el mundo de la ópera", pues, en su opinión, se ha pasado de valorar la técnica vocal para elegir a una cantante a otorgar más importancia al aspecto físico o a su juventud.

En una entrevista con Efe, Tretyakova (Rusia, 1980) ha destacado que "las carreras operísticas de las mujeres cada vez duran menos" y ha reprochado que ciertos directores "necesiten nombres nuevos constantemente" y no les importe la falta de madurez y calidad de ciertas voces jóvenes.

"Últimamente hay muchos directores que vienen del teatro puro y no entienden demasiado de canto, por lo que solo se fijan en la imagen que aporta una cantante", ha lamentado Tretyakova, quien defiende que "voz e imagen es un pack, pero el canto no puede dejarse nunca en un segundo plano".

La cantante protagonizará el concierto benéfico "Christmas Concert Barcelona" el próximo 19 de diciembre en el Palau de Pedralbes, cuyos beneficios se destinarán a la Fundación Brandao-Santiveri, que financia proyectos educativos para los niños que viven en situación de extrema pobreza en Jesuania (Brasil).

En el repertorio del concierto destacan obras como "Je veux vivre" de "Roméo et Juliette", "Quando m'en vo" de La bohème, el villancico "White Christmas" o "El cant dels ocells", una lista variada y con piezas ligeras y conocida "para gente que no está acostumbrada a ir a la ópera", ha precisado la cantante.

Tretyakova, que durante el recital estará acompañada por el pianista Ricardo Estrada, ha señalado que dedica su actuación "a la gran diva operística Montserrat Caballé", fallecida el pasado octubre.

Con quince años, la cantante rusa inició su formación musical en dirección coral en el Conservatorio de Vilnius (Lituania), pero ha asegurado a Efe que su sueño fue desde el principio cantar, una actividad que le proporciona "la mayor de las emociones".

Posteriormente, estudió canto en la Academia de Música y Teatro de Lituania y en el Mozarteum de Salzburgo, y ha sido distinguida con varios reconocimientos, como el Gran Premio Fundació Puig-Fundació Gran Teatre del Liceu, el Premio Extraordinario Festival Castell de Peralada y el Premio del Público del Concurso Internacional de Canto Francesc Viñas 2013, entre otros.

La soprano ha calificado su repertorio de "variado" y ha señalado entre sus predilectos los papeles de Lucia (Lucia di Lammermoor), Gilda (Rigoletto), Adina (L'elisir d'amore), Adele (Die Fledermaus), Musetta (La Bohème) y Susanna (Le nozze di Figaro).

En este sentido, Tretyakova ha confesado que "se debe poner mucha cabeza cuando se cantan papeles tan diferentes en un espacio de tiempo reducido para no estropearse la voz", ya que "una buena técnica la mantiene en forma, pero no lo permite todo", y hay que "cuidar mucho qué se canta y cuándo se canta".

Los papeles "importantes y profundos" son sus preferidos porque le permiten desarrollar la evolución de personajes complejos y puede mostrar sus "cualidades técnicas y vocales", además de sus "posibilidades como actriz".

La cantante ha explicado que intenta cantar "como si no costara nada, para que el público no note el esfuerzo que hay detrás", porque, en su opinión, "la gente viene al teatro a disfrutar y hay que dedicar toda la energía a transmitir alegría y buenas vibraciones".

Katerina Tretyakova ha señalado que, para ella, la música "está fuera de la política, de la economía y de cualquier otro problema contemporáneo", y que es una "fibra sensible que todas las personas comparten".

Entre sus próximos proyectos ha anunciado a Efe que realizará unos conciertos con la Orquesta Sinfónica de Londres, una nueva aparición como Juliette en la ópera "Roméo et Juliette", y el personaje de Donna Anna en la ópera "Don Giovanni".

Por otra parte, sus objetivos a medio y largo plazo son experimentar con nuevos papeles y registros, y aprender a trabajar con las variaciones vocales que se experimentan con la edad.

La soprano ha asegurado que pretende ofrecer más conciertos y participar en más montajes en España, ya que la crítica y el público españoles son "muy positivos" hacia su trabajo y "muy cálidos durante las representaciones".