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Con proyectos individuales pero en permanente intercambio de ideas con sus compañeros, los 21 becarios residentes de la Real Academia de España en Roma aprovechan sus nueve meses de estancia en la capital italiana para trabajar en diferentes disciplinas.

Unos proyectos que exponen durante tres días en las jornadas de puertas abiertas "Open Studios", "termómetro de lo que va a ser el resultado final" que se presentará al público en octubre, explica a Efe la directora de la institución, Ángeles Albert.

Desde 1873, más de mil creadores, restauradores e investigadores -casi todos españoles- han dado pasos importantes en sus carreras gracias al programa anual de residencias artísticas de la Academia de España.

Miguel de Torres, estilista gastronómico, busca "el pan de la Academia de España" a golpe de creatividad y ciencia. "El pan es un ecosistema de bacterias que tiene que encontrar sus formas", igual que los becarios construyen sus proyectos individuales con la influencia de sus vivencias en Roma, sostiene.

La gastronomía también está muy presente en el estudio pictórico de Sara García: alimentos sobre un papel negro simulan una larga mesa. García pintará al óleo los restos que queden de ellos tras compartirlos.

La reflexión sobre la sociedad y lo colectivo tiene mucho peso en esta edición.

Prueba de ello es la propuesta de Cristina Morales, donde la Premio Nacional de Narrativa 2019 investiga la construcción de un "personaje colectivo" basándose en tres espacios ocupados en Roma.

En torno a la observación de la Ciudad Eterna también giran los proyectos de Mar Sáez, a través de la fotografía y de Natividad Bermejo, combinando pintura, vídeo o escultura.

El fotógrafo mallorquín Toni Amengual propone un ensayo entre turismo e imagen centrado en la producción masiva de fotografías.

El videoarte está presente de la mano de Txuspo Poyo y los sistemas pedagógicos en los seminarios del País Vasco y de Irene de Andrés, con el papel clave de las actividades recreativas como instrumento de adoctrinamiento en las dictaduras europeas del siglo XX.

En representación de la escultura, Àngels Viladomiu reconstruye el "viaje de archivo" del científico Alexander von Humboldt en Roma en 1805 a través de las plantas y Elo Vega reflexiona acerca del mito del "eterno femenino".

La viñetista Yeyei Gómez (Madrid, 1993) y Gadea Burgaz (Madrid, 1992), arquitecta dedicada a diversas disciplinas, son las dos creadoras más jóvenes de la edición de una residencia artística sin límite de edad.

Gómez dibuja un cómic sobre la escritora María Teresa de León como protagonista de la España de 1930, mientras que Burgaz prepara una colección textil con esculturas como modelos.

La investigación y la creación se unen en el proyecto de Shirin Salehi (Teherán, 1982), quien expondrá obras de grabado y escultura, y también los instrumentos con los que las lleva a cabo.

La nota musical la ponen el compositor bilbaíno Javier Quislant, con un ciclo para cuarteto de cuerda, y la bailarina Muriel Romero, que mezcla las artes visuales con la inteligencia artificial.

El diseñador gráfico Gonzalo Golpe propone en "Verba Volant" una "experiencia de lectura diferente, física e intuitiva" por medio de imágenes.

De las palabras parte el ensayo del escritor Carlos Pardo sobre la influencia del pensamiento cínico en la literatura a lo largo de la historia.

El artista e investigador Alán Carrasco propone una genealogía visual del movimiento obrero en Italia, desde el asesinato del rey Humberto I hasta el de Aldo Moro.

El programa de residencias artísticas también incluye la restauración -con el trabajo de Virginia Morant en el archivo fotográfico de la Academia de España- y la curaduría, representada por Maral Kekejian y Leire Vergara.

"El resultado final se ve después de Roma, permea a lo largo de los años. Rafael Moneo, al recibir el León de Oro, dijo que todo comenzó en Roma, en la Academia de España", recuerda Albert a Efe sobre uno de los becarios más ilustres que han pasado por la colina romana del Gianicolo.

Mercedes Ortuño Lizarán