EFEValència

La animación española ha escapado de la crisis del coronavirus y, a pesar de contratiempos como no poder doblar, siguen activas al aumentar la demanda de consumo de contenidos por el confinamiento, lo que la convierte en sector "estratégico" para la creación de empleo.

El presidente de ANIMAT, la asociación que engloba a una decena de estudios de animación valencianos, Javier Tostado, cuenta a EFE que los clientes "no solo mantienen la demanda sino que la están aumentando" aunque lamenta que, pese al impulso que se da en Europa al sector, en España se le "da la espalda".

El sector, que exporta sobre el 70 % de su producción, considera que la crisis del COVID-19 supone "un desafío sin precedentes", y "una oportunidad para generar muchos puestos de trabajo", algo que, según Tostado, "deberían aprovechar las autoridades públicas españolas".

Incide en que muchos países aprueban fondos para el sector audiovisual, "muy sensible por su temporalidad" pero "estratégico porque en esta crisis ha crecido la demanda de contenido y Europa con toda su legislación desde hace años intenta proteger la identidad europea a través de la cultura".

Según Tostado, en España "se ven obligados por Europa" a trasponer esa legislación pero "lamentablemente los contenidos españoles tienen muy difícil llegar al público español".

"Es más sencillo ver animación española en cualquier otro país del mundo que en España porque las cadenas públicas españolas difunden muy poca animación española", sentencia.

Tostado señala que según un informe del Observatorio Audiovisual Europeo, la cadena pública británica Cbeebies dedicó el 86 % a animación inglesa mientras la infantil Clan de TVE "no alcanza ni el 1 % de animación española", además de tener "el récord de más porcentaje de animación no europea", una situación que "tampoco mejora en las cadenas privadas".

"Esta crisis puede ser una oportunidad para que la producción independiente española recupere su ventana natural y se equipare a las cuotas de pantalla del resto de países europeos para poder desarrollar todo su potencial", defiende Tostado, que está al frente del estudio valenciano Clay Animation.

En su opinión, es una pena que el talento español no se aproveche en España y que largometrajes como "Klaus", que dio "una alegría al sector" con su nominación a los Oscar, tenga que venir Netflix para que pueda apreciarse.

El sector español de la animación lo componen unas 250 empresas, que en 2017 facturaron 654 millones -en 2020 se espera que supere los mil, con una tasa de crecimiento media anual del 24 %- y dieron 7.450 empleos y, aunque representa solo el 4 % del audiovisual, genera el 20 % del empleo y el 9 % de la facturación total.