EFEDurango (Bizkaia)

La 56 Durangoko Azoka, la feria del libro y el disco vasco más importante de Euskadi, ha abierto este sábado sus puertas con más de 900 novedades y un ambiente "tranquilo", fruto de las restricciones impuestas, aunque marcado por la "ilusión" de autores y público.

La feria, que el pasado año sólo pudo celebrarse a través de internet, ha inaugurado sus 219 puestos en Landako, un recinto que cerrará sus puertas el próximo miércoles.

El edificio sólo podrá ser visitado durante toda la feria por un máximo de 30.000 personas -1.200 con reserva previa en cinco turnos diarios-, frente a los más de 100.000 visitantes que resultaban habituales en cada edición antes de la pandemia de coronavirus.

Las restricciones impuestas ante el empeoramiento de la epidemia afectarán también a la presencia de músicos y escritores en los puestos, que este año podrán acudir a firmar sus obras, aunque lo harán por un tiempo limitado y sin anuncio previo para evitar aglomeraciones.

Pese a esta situación, representantes de editoriales y casas discográficas, autores y público han coincidido en señalar a Efe la "ilusión" con la que regresan a un certamen, que es desde hace años uno de los símbolos más visibles de la cultura vasca.

El ambiente esta mañana en el recinto de Landako era de calma, marcado por un número limitado de visitantes que podían recorrer los puestos con tranquilidad.

Una atmósfera muy alejada del griterío de los miles de jóvenes que cada año llenaban Landako a los pocos minutos de abrirse la feria. Y es que la organización ha suprimido este año la jornada dedicada a escolares para evitar aglomeraciones que puedan propagar el coronavirus.

Una joven que en el primer turno de esta mañana se detenía para mirar los libros expuestos en la editorial Erein destacaba su entusiasmo por sentirse de nuevo en Landako.

"Sólo el hecho de que la feria haya abierto sus puertas es una buena señal. Teníamos mucha ilusión por volver a Landako", ha comentado a Efe una responsable del puesto de Erein, donde a primera hora de esta mañana han estado ya los escritores Javier Sagastiberri y Juan Infante.

Otros como Jon Arretxe y Toti Martínez de Lezea, los autores que tradicionalmente más venden en Durango, acudirán también al puesto de esta editorial para intercambiar impresiones con su público, aunque como el resto de escritores y músicos por tiempo limitado y sin la posibilidad de anunciar previamente su presencia.

"Tenía muchísimas ganas de ir a Durango para firmar y, ahora que la situación por la pandemia se ha complicado, he sentido un poco de bajón, pero aún asi voy a ir con mucha ilusión", ha destacado Jon Arretxe, quien este año presentará su octava saga del detective Touré, el libro en euskera "Dortokaren begirada"

La feria, que será inaugurada de forma oficial al medio día, con la presencia de representantes de la organización y de instituciones, presenta 990 novedades repartidas en 733 libros, 143 discos, 37 revistas y 77 referentes de otras categorías.

El certamen, que ha abierto también una tienda "on line", ha retomado este año el resto de actos culturales que se celebran habitualmente en los distintos espacios autónomos la Durangoko Azoka.

En los últimos días, la organización de la feria y el Ayuntamiento de Durango han intensificado su llamamiento a la población para que mantengan un comportamiento "responsable" tanto dentro como fuera del recinto y eviten contagios de coronavirus.