EFEZaragoza

La asociación aragonesa Atrapavientos se ha alzado con el Premio Nacional de Fomento de la Lectura por su compromiso con los jóvenes en riesgo de exclusión social y por su proyecto "Libros que importan", con el que han unido a personas de diferentes partes del mundo porque “la literatura tiene ese poder de conexión que no tiene cualquier cosa”.

Jorge Gonzalvo, que es dinamizador de Atrapavientos junto a Mamen Delpón, ha admitido este martes en declaraciones a Efe que desde la asociación están “muy felices y sorprendidos” con el premio porque “es muy hermoso que se valore que una organización, institución, persona o medio de comunicación invite a leer y apoye el fomento lector”.

En sus palabras, Atrapavientos, además de ser una asociación cultural sin ánimo de lucro, es un colectivo pequeño que “atrapa cientos de realidades” con “el mayor de los entusiasmos y toda la humildad del mundo”, por lo que este galardón se convierte en “un respaldo maravilloso y una sensación de reconocimiento y de cariño inmenso”.

“A mí me gusta verlo como una especie de grupo de entusiastas enamorados de los libros y de la literatura. Hacemos todo fuera de nuestros trabajos robando tiempo al sueño, a momentos personales o incluso a la familia”, señala Gonzalvo, quien también admite que trabajan “desde una visión muy romántica de la literatura”.

El jurado ha reconocido el trabajo de la asociación por “su esfuerzo en la promoción de la lectura entre jóvenes en riesgo de exclusión social y en colectivos con discapacidad intelectual”, aunque también reseñan el vínculo que mantienen entre el fomento a la lectura y la escritura.

Según comparte Jorge Gonzalvo “siempre se ha creído en ello”, así como en la importante labor del proyecto "Libros que importan", con el que se incentiva la sostenibilidad en el ecosistema del libro y “es el mayor ejemplo de cómo los libros pueden llegar a todo el mundo a través de una actividad muy sencilla como es el intercambio en un espacio público”.

“Es como una especie de amigo invisible. Intercambias un libro con alguien que no conoces solo por el hecho de que ese libro es importante para ti”, asegura Gonzalvo sobre esta actividad que ha permitido conectar a miles de personas y ha registrado más de 10.000 intercambios.

En esta línea, el dinamizador de Atrapavientos añade que esta iniciativa ha llevado a otras como “forjar amistades para toda la vida, tener encuentros amorosos o conectar con gente del otro lado del charco”. “Es la prueba más palpable de que la literatura tiene ese poder de conexión que no tiene casi cualquier cosa”, sostiene.

Asimismo, otro de sus valores y actividades reconocidas con este galardón es su compromiso por la promoción de hábitos lectores en el medio rural y es que para Gonzalvo “la lectura es un derecho fundamental y tiene que estar presente en cualquier ámbito, aunque sean sitios muy pequeños”.

De este modo, Jorge Gonzalvo, que trabaja junto a un equipo “muy bueno”, y con Mamen Delpón, que “baja al suelo y aterriza” sus ideas “locas” con una visión global y una “magia” en la producción capaz de “hacer cualquier cosa”, confiesa que “es absolutamente maravilloso que cinco señores mayores de un pueblo acaben leyendo a Machado o a Lorca en sus ratos libres”.

Al final, este premio se concede como recompensa y reconocimiento a una trayectoria profesional que tiene el fin de destacar aportaciones sobresalientes y continuadas orientadas a favorecer el hábito de la lectura, así como la difusión de la lectura como una actividad cultural, positiva, útil y placentera.

Por este motivo, "Revista de Occidente", editada por la Fundación José Ortega-Gasset, también ha sido galardonada con la misma distinción al ser un espacio cultural que recoge lo más relevante del pensamiento, la creación plástica, la ciencia, la literatura cinematográfica y el audiovisual. EFE

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