EFENueva York

La Bienal del museo Whitney de Nueva York abrirá sus puertas el próximo 6 de abril con una exposición que intentará reflejar "la improvisada y precaria" realidad vivida en los últimos dos años de pandemia, con las restricciones, las desigualdades económicas y las protestas para exigir justicia racial, que los caracterizaron.

"Hemos organizado la exposición para reflejar estos tiempos precarios e improvisados. La bienal sirve, principalmente, como un foro para los artistas y las obras exhibidas reflejan sus enigmas, las cosas que los desconciertan, las preguntas importantes que se hacen", aseguran los comisarios de la exposición David Breslin y Adrienne Edwards, en un comunicado.

La exposición, que estaba prevista en un primer momento para el año pasado y fue pospuesta por la pandemia, se celebrará bajo el título "Quiet as It's Kept", una expresión coloquial que se utiliza para pedir que no se cuente lo que se acaba o se va a decir.

La decimoctava bienal de este museo de arte contemporáneo estadounidense contará con trabajos de 63 artistas y colectivos de distintas generaciones y disciplinas y ocupará, principalmente, dos plantas de la institución, levantada en el barrio neoyorquino de Manhattan.

"La bienal propone que la posibilidad cultural, estética y política comience con el intercambio significativo y la reciprocidad", apuntan sus dos comisarios.

Según Breslin y Edwards, la exposición no propone un tema único, sino "una serie de corazonadas" como que "la abstracción muestra una enorme capacidad de crear, compartir y, a veces, de retener significado".

También apuntan a la idea de que el arte conceptual basado en la investigación puede combinar "la exuberancia de las ideas y la materialidad" o que "las narrativas personales tamizadas a través de las culturas política, literaria y popular pueden abordar marcos sociales más amplios".

Para los curadores, el arte tiene la capacidad de "complicar" el significado del concepto "estadounidense" abordando las fronteras físicas y psicológicas.

En este sentido, la bienal contará con un espacio dedicado, precisamente, a la dinámica de los límites del significado estadounidense, con obras de artistas de las ciudades mexicanas de Ciudad Juárez y de Tijuana, así como de Canadá y otros países.

Y finalmente, Breslin y Edwars también proponen que el "ahora" puede ser reimaginado "interactuando con modelos artísticos poco reconocidos y artistas que hemos perdido".

Para el director del museo Alice Prar Brown, Adam Weinberg, los trabajos "retan" al visitante al considerar cómo las realidades que nos abordan "afectan nuestra concepción de nosotros mismos y de la comunidad".

"Ofrecen una de las visiones más amplias y diversas del arte en los Estados Unidos que el Whitney ha ofrecido en muchos años", concluye Weinberg, citado en el comunicado difundido por el Whitney.