EFEMadrid

"Suspenso agravado", esta es la calificación que recibe el estado de la cultura en España, según el estudio realizado por la Fundación Alternativas, que también destaca que el gobierno en minoría "augura" mayores apoyos públicos o que la labor de la oposición puede mejorar el trato fiscal a este sector.

La cultura española recibe un suspenso, con una nota media de 4,4; una disminución de dos décimas en relación al informe de 2016 (4,6), que había conseguido una ligera mejoría respecto a 2014 (4,5) pero con un retroceso en relación a 2011 (5,1), según se desprende de este Informe sobre el Estado de la Cultura 2017 realizado a través de encuestas a expertos por la Fundación Alternativas.

Una tendencia a la baja "realmente preocupante", como califican, que se ha obtenido tras comparar las ediciones anteriores del mismo, que se sitúan en "plena crisis económica" (2010-2011) y en una etapa de "mejora de las condiciones mercantiles" (2015-16, 2017).

Así, el estudio destaca el hecho de que un Gobierno en minoría "augura mayores apoyos públicos", así como que la labor de la oposición "puede mejorar el trato fiscal a la cultura" en materias como la rebaja del IVA cultural o el mecenazgo.

Como apuntan desde la Fundación Alternativas, el estudio también suspende con un 3,2 a la igualdad de género en el ámbito cultural, que sufre un "desequilibrio" entre la posición femenina en la cultura. En este sentido, según apuntan, las políticas públicas y regulaciones pueden mejorar la igualdad de género en el empleo cultural, un punto que ha aprobado con un 5,7.

En lo que se refiere a los agentes culturales, la creatividad publicitaria y el diseño saltan al primer puesto del ranking respecto a la anterior publicación, destronando a las artes plásticas que caen del primero al cuarto lugar. Le siguen en las posiciones más altas de valoración el libro y los videojuegos.

Entre los resultados del cuestionario realizado para el informe, aprueban con un notable "la capacidad de difusión capilar de las nuevas redes", el incremento a través de ellas de la relación de los creadores con sus públicos.

Con aprobado se sitúa el aumento de la creatividad de los autores, la libertad de elección del usuario, o el papel de los autores para innovar y expresar las "diferentes opciones ideológicas".

Por el contrario, los puntos débiles de la cultura en España, en las puntuaciones más bajas (por debajo del 3), se mantienen el papel de las políticas públicas de cooperación, la remuneración justa de los creadores, y la proyección suficiente de las PYME.

También suspenden con puntuaciones entre el 3 y el 3,4 las políticas públicas en su defensa de la remuneración del autor, en la cooperación para la diversidad, en el estímulo a la sostenibilidad cultural, o en cuanto al respeto a la autonomía de la creación y el impulso a la producción independiente.

En esta ocasión, sin embargo, como resalta el estudio, aparece con un "suspenso bajísimo y rotundo" la "remuneración justa de los creadores", que, como añaden, "parecen reflejar la precariedad e inestabilidad de su trabajo tras la crisis".

Con "suspensos importantes" también aparecen el papel de las políticas públicas, y de las estrategias privadas, en la cooperación y la proyección exterior de nuestra cultura, en el respeto a su autonomía, en el apoyo a su sostenibilidad económica y tejido industrial, y en su promoción en los medios públicos.

Por último, el Informe sobre el Estado de la Cultura 2017 (ICE) destaca que la creación es vista como el "eslabón mejor valorado", con un 5,4, aunque pierde tres décimas respecto a 2016.