EFEBarcelona

La aclamada producción del belga Gilbert Deflo de la ópera de Chaikovski "La dama de picas" regresa al Gran Teatre del Liceu por cuarta vez justo cuando se cumple el centenario de su estreno en el coso de la Rambla, bajo la batuta de Dmitri Jurowski y un elenco con Sondra Radvanovsky y Yusif Eyvazov, entre otros.

El director artístico de la institución barcelonesa, Víctor García de Gomar, ha acompañado este martes a los protagonistas de la obra, que ha calificado de "maestra", de la que se harán únicamente diez funciones, de las que ya se lleva vendido el 60 % del aforo, y ha avanzado que Sondra Radvanovsky no se incorporará hasta el día 1 de febrero, después de que hace unos días muriera su madre.

Gilbert Deflo, que ya ha presentado su propuesta en el Liceu en las temporadas 1991-92, 2002-03 y 2009-10, ha defendido, sin embargo, que el alma de la producción son los cantantes, lo que hace diferente cada una de sus puestas en escenas, con una escenografía clásica y unos decorados suntuosos que no olvidan la psicología de los personajes.

A su juicio, "se pueden hacer espectáculos estéticos con muchas técnicas, pero lo más importante es el actor cantante, la emoción que hay en la voz. Una vez se levanta el telón hay cuerpos, hay alma, hay pensamientos, no solo uno individual".

Tampoco se ha mordido la lengua al afirmar que en ocasiones cuando va a ver un espectáculo y se alza el telón "es insoportable", abogando por la música -"debo ver la música", ha dicho- y por lo natural, algo que cree consiguen cantantes como Yusif Eyvazov y la soprano armenia Lianna Haroutounian, que se alternará con Radvanovsky y la rusa Irina Churilova en el papel de Lisa.

Dmitri Jurowski, antes de adentrarse en las características de la producción, no ha dejado pasar la felicidad que siente por que "en tiempos tan complicados, desde 2020 seamos capaces de seguir haciendo música y teatro y de que podamos actuar ante el público", señala.

Sobre "La dama de picas", ha aseverado citando a Mahler, que Chaikovski con esta ópera había creado un nuevo género para el que se necesitan cantantes actores de "primera" y se ha mostrado "encantado del conocimiento y el respeto que tiene Gilbert Deflo por la música".

En su opinión, el público verá "una puesta en escena viva, experimentará la vida de unos personajes muy firmes, diferentes, percibiendo el drama, porque esta obra es un drama del inicio al final, pero no es patético, sino intelectualmente íntimo, un horror y, a la vez, hay una parte melancólica, afectiva, que necesita de un director de escena muy sólido y unos actores cantantes que lo puedan dar todo en el escenario".

También ha alabado el trabajo de la Orquesta del Gran Teatre del Liceu y ha lamentado que "el único enemigo ahora sea el coronavirus, el único elemento imprevisible".

Obra de tres actos basada en un relato de Puskin que se estrenó en el teatro Mariinski de San Petesburgo en 1890, narra la tragedia del protagonista, Hermann, un hombre obsesionado por su pasión por el juego a quien un destino ineludible lleva al desamor, al crimen y a la muerte.

El azerí Yusif Eyvazov (Hermann) ha mostrado su alegría por volver al Liceu con un papel, el de Hermann, "dificilísimo, muy complejo, porque no solo se trata del canto, también se trata de crear a un personaje creíble", y ha agradecido a Dmitri Jurowski sus recomendaciones y su apoyo, igual que las de Deflo.

Además, ha considerado que el trabajo con Lianna es muy bueno porque es "una colega espléndida" y está "encantadísimo", a la vez que ha enviado los "mayores deseos para Sondra, por sus problemas".

Lianna Haroutounian, tras haber triunfado en el coliseo de la Rambla con "Madama Butterfly", ha señalado que debuta en el rol de Lisa, y es un "privilegio poder estar en esta producción, con gente tan talentosa y profesional, que conoce la música y la puesta en escena del derecho y del revés, sintiéndome comodísima, con colegas fantásticos", dice.

El elenco se completará con Elena Zaremba y Larissa Diadkova (condesa), Rodion Pogossov y Andrey Zhilikhovsky (príncipe), así como con Lukasz Golinski, Gevorg Hakobyan, David Alegret, Ivo Stanchev, Antoni Lliteres, Lena Belkina, Cristina Faus, Mireia Pintó, Gemma Coma-Alabert, Marc Sala, Mercedes Gancedo y Serena Sáenz.

La obra, por otra parte, incluye un conjunto de ballet clásico que actúa en el segundo acto, representando una coreografía de Nadejda L. Loujine.