EFECartagena (Murcia)

El fuerte contraste entre la música clásica mezclada con sintetizadores del islandés Olafur Arnalds y los ritmos cubanos de la Orquesta Akokán han protagonizado el concierto principal de la segunda jornada de La Mar de Músicas.

El nórdico ha traído de la tierra del fuego y el hielo su movimiento natural entre la música clásica, con violines y contrabajos, con los sintetizadores y la batería, en el que se ha movido con total naturalidad entre la emoción, la sutileza y la delicadeza.

Arnalds ha vuelto al festival cartagenero para presentar su cuarto disco en solitario, "Remember", con una actuación en la que ha pedido al público que grabara notas vocales en vivo para incorporarlas a la canción que continuaba en el repertorio.

A través de la música y sin ayuda vocal, el islandés ha viajado a través de los diferentes estados de ánimo y personales con sus paisajes y texturas sonoros.

Del frío de Islandia el auditorio cartagenero al calor caribeño con la Orquesta Akokán, un combo cubano-estadounidense que ha retrotraído al Parque Torres a La Habana de los años 50 del siglo pasado y su aroma a las big band de locales míticos como el Tropicana.

Liderados por la fantástica voz de José "Pepito" Gómez, los caribeños han presentado su disco homónimo, el primer trabajo grabado en "monográfico" en los legendarios estudios habaneros Areito 101, cuyas canciones fueron grabadas en una sola toma.

Los ritmos cubanos, como la salsa, han revivido la música afrocaribeña de mitad del siglo pasado pero con letras compuestas en la actualidad, lo que revisita un estilo que ha cautivado al público cartagenero, que no ha parado de bailar durante el concierto.

Una asidua de Cartagena, en este caso a su festival de jazz, es Luisa Sobral, que ha debutado en La Mar de Músicas para presentar su quinto álbum de estudio, "Rosa", en el que ha vuelto a demostrar su solvencia con melodías sencillas y su voz melosa acompañada por una sección de viento y dos guitarras.

Con una gran cercanía al público que ha llenado el antiguo CIM, la lisboeta ha hecho un recorrido por sus cinco discos, transitando entre sus comienzos, marcados por las influencias jazzísticas de Billie Holiday, Ella Fitzgerald y Chet Baker son muy acusadas, a sus últimos temas, que han sido producidos por Raül Refree, el productor de moda tras encumbrar a Rosalía.

Ante un público cómplice, la artista portuguesa ha dejado para el tramo final uno de los platos más esperados por los asistentes, "Amar pelos dois", la composición que hizo para su hermano, Salvador Sobral, con la que ganaron el Festival de Eurovisión de 2017.

Otro luso que ha dejado huella en el festival cartagenero es Conan Osíris, que representó a Portugal, país invitado de La Mar de Músicas 2019, en el festival eurovisivo de este año, y que ha presentado su música, donde se mezclan el hip hop, el fado, la música electrónica, los ecos gitanos y los sonidos árabes.

La jornada ha comenzado en la plaza del Ayuntamiento con Lorena Álvarez, que ha presentado su "Colección de canciones sencillas", el trabajo más intimista hasta la fecha de una autora cuyas composiciones siempre orbitan alrededor de la poesía.

La Mar de Músicas vivirá este domingo uno de los momentos más esperados del festival en 2019, como es el concierto que protagonizará en el Auditorio Parque Torres el saxofonista Kamasi Washington, una de las figuras del momento en el mundo del jazz.

Pedro Lizarán.