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Una película puede cumplir cien años y permanecer joven, aún con su horror deleitable y siendo muda. Es el caso de "El gabinete del Dr. Caligari", la primera gran película de terror de la historia del cine y una de las más influyentes e icónicas del momento.

Que "El gabinete del Dr. Caligari" es una pesadilla total pocos lo dudan. Enmarcada en unos extravagantes, crispados e irreales decorados, el filme, estrenado el 26 de febrero de 1920 en el cine Marmorhaus de Berlín, está considerada la obra por excelencia del cine expresionista alemán.

El escritor Jesús Palacios destaca en la obra colectiva "El gabinete del Dr. Caligari. El libro del centenario" (Notorious) que el objetivo del realizador Robert Wiene era "reflejar los estados de ánimo de sus personajes y la atmósfera psicológica o espiritual de la historia por medio de los signos externos que están relacionados con emociones violentas y primitivas".

Todo eso sumado a una especie de cubismo en los decorados con ventanas triangulares, edificios inclinados con estrechos callejones, el estilo oscuro y fantasmagórico que mantiene durante toda la narración y realizados por Walter Riemannn, Hermann Warm y Walter Röring, hacen que la película sea un claro ejemplo del expresionismo cinematográfico.

Robert Wiene (Breslavia, 1873, entonces Alemania, hoy Polonia) llegó a un proyecto que en un primer momento iba a ser dirigido por Fritz Lang pero que finalmente cayó en las manos de este realizador, que pasó a la historia del cine únicamente por este título.

El guion fue de Hans Janowitz y Carl Mayer y está basado en hechos reales. La génesis estuvo, según Janowitz, por una serie de sucesos que había vivido, el más llamativo el asesinato de una mujer.

"'El gabinete del Dr. Caligari' surgió como un sueño y así se plasmó", cuenta el escritor Adrián Sánchez, otro de los autores del libro del centenario. Janowitz contó que le vino la idea tras quedar prendado de una mujer a la que vio en una feria.

"Janowitz siguió, pero la perdió de vista cuando se metió por unos arbustos, de los cuales luego salió un hombre. Al día siguiente leyó en la prensa que la muchacha había sido asesinada en la feria y el hecho le chocó profundamente", añade Sánchez.

El otro guionista, Mayer, también aportó importantes elementos a la trama sacados de sus recuerdos de un examen psiquiátrico por el que tuvo que pasar durante la guerra.

"Todo ello combinado con el clima enrarecido que se vivía en Alemania en los años de la postguerra, crearon una historia extraña y sórdida que implicaba un espectáculo de misteriosos asesinatos", apunta Sánchez.

"El gabinete del Dr. Caligari" relata la historia de un loco hipnotista, el doctor Caligari (Werner Krauss), que usa a un sonámbulo Cesare (Conrad Veidt) -que es capaz de predecir la muerte- para cometer asesinatos. Tras la muerte sospechosa de su amigo Alan (Heinrich von Twardoswki), Franzis (Friedrich Feher) comienza a investigar al doctor.

"Estamos en medio de una alucinación paranoica, lo que, para nuestros fines, equivale en gran medida a un sueño, o más aún, dada la naturaleza siniestra de la trama y escenario, en una pesadilla", cuenta Palacios.

La cinta muda se convirtió en todo un fenómeno internacional, proyectando fuera de sus fronteras un cine fantástico alemán que comenzaba su andadura antes de estallar la I Guerra Mundial.

"Entre 1920 y 1922, la película se estrenó prácticamente en todo el mundo civilizado, siendo bien acogida en Estados Unidos, Francia y Japón", explica Palacios.

A pesar de su buena acogida, también tuvo muchas críticas polémicas y diferencias de opinión entre intelectuales y artistas. Palacios recuerda que, "pese a las manifestaciones anti-alemanas promovidas por EE.UU con el fin de boicotear su exhibición por motivos políticos y comerciales, y pese a las criticas, la gente mostró su entusiasmo ante una producción diferente".

Todo esto y más no hace más que afirmar la fama de una película que no envejece y que se convirtió en objeto de culto e inspiración para muchos cineastas como Hitchcock con su "Psicosis".

Y que sigue tan vigente como en el momento de su estreno, lo que queda demostrado por exposiciones como "Be Caligari! The Virtual Cabinet", que la Filmoteca alemana le dedica estos días y que se centra en la campaña de publicidad que acompañó al filme en su lanzamiento.

Han pasado cien años y el horror de "El gabinete del Dr. Caligari" sigue y seguirá suscitando pesadillas.

Silvia García Herráez