EFEValladolid

El programa conmemorativo del centenario del nacimiento de Miguel Delibes, paralizado desde esta primavera debido a la pandemia y a los sucesivos estados de alarma, se reactivará el 17 de septiembre con la inauguración en la Biblioteca Nacional de una exposición sobre su figura y obra.

Titulada "Delibes (1920-2020)", coordinada por el escritor Jesús Marchamalo y aplazada por la crisis sanitaria, la muestra había previsto su apertura el 20 de marzo y su clausura el 21 de junio antes de recalar en Valladolid, la ciudad donde nació Miguel Delibes el 17 de octubre de 1920, con fondos mayoritariamente cedidos por la fundación que lleva su nombre.

Elisa Delibes, presidenta de la Fundación Miguel Delibes y uno de los siete hijos del novelista, ha confirmado este martes a Efe las fechas del 17 de septiembre y del 18 de noviembre como principio y final de la primera etapa de una exposición que acaba de publicar su catálogo impreso con la colaboración de especialistas y de varios hijos del escritor, fallecido en 2010.

"Estamos muy contentos porque pensábamos que se había acabado cualquier tipo de celebración durante este año y ahora se va a retomar, veremos con qué carácter, con numerosas actividades" entre las cuales destacan numerosas presentaciones de libros, como el que presentará en breve Jesús Marchamalo, ha explicado la presidenta.

Después de su clausura en la Biblioteca Nacional, la muestra viajará de forma casi inmediata a Valladolid para que "a principios de diciembre, en torno al puente de la Inmaculada o todo lo más antes de fin de año, pueda abrir sus puertas, ha añadido Elisa Delibes.

Esta primera y principal exposición del programa conmemorativo mostrará el perfil polifacético de Miguel Delibes como novelista y académico, padre de familia numerosa, esposo, ilustrador y caricaturista, periodista, escritor, cazador, viajero, ecologista y cinéfilo, a través de numerosos objetos personales como su mesa de despacho y su primera máquina de escribir.

El visitante podrá contemplar ocho plumillas originales de las caricaturas con las que ingresó en El Norte de Castilla (1941), así como los manuscritos de seis de sus relatos más universales: "El camino" (1950), "Las ratas" (1962), "Cinco horas con Mario" (1966), "El príncipe destronado" (1973), "Los santos inocentes" (1981) y "El hereje" (1998).

De este muestrario también formarán parte primeras ediciones de sus libros, fotografías, cartas con los escritores de su generación, álbumes de recortes, medallas y otras distinciones.