EFEBerlín

"En medio de la tormenta, ¿habrá todavía esperanza para un poco de amor?". Con este evocador lema llega a la Staatsoper unter den Linden de Berlín "Idoménée", la última producción del director artístico Álex Ollé, miembro de la compañía teatral La fura dels Baus.

"Idoménée" es la novedad del festival de ópera barroca Barocktage de Berlín, que vuelve este otoño después de que la epidemia de coronavirus obligara a suspender la edición del año 2020.

Esta coproducción entre la ópera de Lille y la Staatsoper unter den Linden rescata una obra del compositor francés André Cambra, que no se había representado sobre un escenario desde su estreno en 1712.

"Es un proyecto muy especial, porque recuperamos una pieza que estaba metida en un armario", explica a Efe Ollé.

"Tan solo existe una grabación de ella, que hizo William Christie, pero es la primera vez que se hace una puesta en escena. Es una obra que todos hemos descubierto", añade el director.

Ollé describe esta historia como "un pequeño culebrón" en el que los enredos amorosos entre los protagonistas se entremezclan con el trágico destino de unos personajes marcados por el trauma de la guerra y de la migración.

Después de que su barco naufragara en una tormenta al regreso de la guerra de Troya, Idomeneo, rey de Creta, promete al dios Neptuno que si salva a su tripulación mataría a la primera persona que se encontrase al llegar a la orilla, sin saber que a quien primero se cruzaría al tocar tierra sería a su hijo Idamante.

El conflicto del rey por tratar de evitar la muerte de su hijo pese a la promesa que había hecho al dios es el hilo conductor de la historia, que culminará cuando en un momento de enajenación mental Idomeneo acabe por error con la vida de Idamante.

A esto se suma una trama de amores cruzados entre el rey y la princesa troyana Ilione, a la que rapta en la guerra para casarse con ella, pero que está enamorada de Idamante, a quien también ama la joven Electra, hija del héroe Agamenón.

"Desde el punto de vista emocional lo tiene todo: amor, odio, celos…", opina Ollé, para quien esta obra es un clásico que "perdura a través del tiempo, porque nos habla de pasiones inherentes al ser humano. Por eso, representadas en escena, el público las entiende tanto hoy como hace mil años".

Pero Ollé explica que en esta producción han querido actualizar algunos aspectos, especialmente el papel de los dioses, que aquí se humanizan tomando la forma de sueños, pesadillas o alucinaciones que reflejan el subconsciente de los protagonistas.

Esto, explica el director, se traslada a la puesta en escena gracias a un decorado elaborado a base de cristales rotos que multiplican a los personajes representando su estado anímico y que remiten también a la escenografía barroca con muros que suben y bajan para transformar el espacio constantemente.

"La verdad que hemos hecho un pequeño espectáculo total, como diría Wagner, donde tenemos la tecnología del teatro, con todos los motores más el vídeo, tenemos danza, hay partes recitativas más actorales, los cantantes, la orquesta, el coro…", celebra el director.

TRAER LA ÓPERA A LA ACTUALIDAD

Ollé reconoce que, aunque los miembros de La Fura dels Baus han ido persiguiendo cada uno sus inquietudes personales, todavía mantiene el ADN propio de la compañía española que se traduce en espectáculos de riesgo, que parten de cero, con un importante trabajo de investigación y una fuerte intención de generar un impacto visual.

"Siempre buscamos imágenes y un ritmo que pueda agitar al espectador dentro de un mundo que a veces es un tanto conservador", relata el director de "Idoménée".

"En casi todos mis proyectos mi idea es actualizar la obra. Mucha gente cree que a veces pierde sentido. Yo creo que no, la ópera hay que actualizarla porque hay que hablar de cosas que suceden en el presente", defiende Ollé.

Por eso, "Idoménée" pretende "traer el clásico a la actualidad para hacer que el público pueda sentirse identificado con lo que sucede en escena", explica el director, que plantea "una crítica a una sociedad que vive de espaldas a la realidad".

Lucas Tarancón