EFEValdelavilla (Soria)

El municipio soriano de Valdelavilla, un despoblado que ahora intenta emerger como centro de turismo rural especializado, con unas constantes demográficas similares a las de Laponia, se ha convertido los últimos días en un plató para el rodaje de la serie "El Pueblo" que emitirá Telecinco.

Disfrazado de Peñafría, el pueblo ficticio donde transcurre la mayor parte de la acción, Valdelavilla ha acogido durante cuatro meses a un equipo productor y artístico de 80 personas que han supuesto todo un acontecimiento para los habitantes de esta zona despoblada, orgullosa de su historia y su patrimonio pero quejosa de su abandono.

San Pedro Manrique, Valdeavellano de Tera y Los Rábanos y la ciudad de Soria han completado las localizaciones de la comedia que, según uno de sus productores y de la exitosa "La que se avecina", Alberto Caballero, han servido de "plató al aire libre" indispensable para el desarrollo de las tramas.

La productora ha rodado desde mayo a octubre ocho capítulos de 70 minutos de duración cada uno que, previsiblemente, serán programados por Telecinco a lo largo de 2019.

"Creo que tendremos una segunda temporada y la disfrutaremos mucho a nivel de contenidos", ha avanzado Caballero, confiado en que "El Pueblo" tendrá el respaldo suficiente del público para seguir en antena.

La comedia, interpretada por Carlos Areces, Ingrid Rubio, María Hervás, Santi Millán, Norma Ruiz, Raúl Fernández y Daniel Pérez Prada, enfrenta a dos mundos: un variopinto grupo de urbanitas que decide instalarse en una remota zona rural para romper con su pasado y empezar de cero, y los pocos habitantes del pueblo.

Los nuevos moradores iniciarán una convivencia con los oriundos, que les ofrecerán todo tipo de facilidades y alicientes para que forjen una nueva vida y dinamicen su pueblo.

Rivalidades, amistades duraderas, malos entendidos y situaciones completamente nuevas para todos marcarán el día a día del proceso de adaptación de los recién llegados a su nuevo entorno.

Recuperar la villa, aportar nuevas ideas e iniciativas para fomentar el desarrollo del hábitat y reavivar viejas tradiciones y costumbres serán el nuevo "leitmotiv" de estos neorrurales, que además tendrán que lidiar con múltiples dificultades y aprender a relacionarse con los habitantes del lugar, muy poco acostumbrados a tratar con forasteros.

"Ambos se verán inmersos en una travesía emocional en la que los cambios, las contradicciones y las influencias bidireccionales marcarán su vida irremediablemente", ha anunciado.

Caballero ha destacado el intento de ser coherentes en la narración de la historia, en la medida que el escenario es un pueblo que quedó abandonado y los únicos habitantes son personas de edad avanzada, personajes que han sido tratados de forma especialmente amable en los guiones.

"Siempre será una comedia amable y especialmente con los personajes del pueblo. No hemos ido a hacer escarnio o a reírnos de un personaje concreto", ha recalcado.

Alberto Caballero y Daniel Deorador ("La que se avecina") lideran junto a Julián Sastre y Nando Abad el equipo creativo de esta ficción que cuenta también en su equipo artístico con Ruth Díaz, Elisa Drabben, Felipe Vélez, Jairo Sánchez, Blanca Rodríguez, Ángel Jodrá, Vicente Gil, Empar Ferrer, Javier Losán y Jordi Vilches.

Para dotar de realismo, autenticidad y verdad a "El Pueblo", Alberto y Laura Caballero, directores y productores ejecutivos de la ficción, han escogido la provincia de Soria, la más despoblada de la Unión Europea, para la grabación de la totalidad de las secuencias, tanto en escenarios naturales como urbanos.

"Hemos descubierto espacios que dan mucho juego. Retocando los guiones nos han surgido otra segunda temporada completa", ha subrayado.

Pero también el equipo técnico y artístico ha conocido la realidad del mundo rural, con sus dificultades para acceder a Internet de calidad.

"No puedes pretender que en 2018 haya un sitio sin cobertura. Luego te pones a investigar y no hay un sitio, hay dos mil, parece una cosa inconcebible. Tendría que haber unas leyes que obligasen a las empresas de telecomunicación a abastecer hasta el último rincón del territorio nacional", ha apuntado.

De hecho, una de las escenas grabadas para la serie consiste en una parodia sobre la falta de cobertura de telecomunicaciones, subidos en un risco para coger conexión.

"El hecho de grabar aquí no es que vaya a cambiar la problemática que tiene, pero puede permitir resituar a la gente en el mapa y que vean que aquí pasan cosas", ha concluido.

Juan Carlos Hervás