EFEMérida

El anteproyecto de Ley de Instituciones Museísticas de Extremadura contempla sanciones de hasta 350.000 euros cuando se produzcan daños irreversibles en los bienes de las colecciones por falta de seguridad o de conservación o por intervenciones de restauración sin contar con autorización.

Entre las infracciones muy graves está también el incumplimiento de las condiciones del régimen de visita pública por infracción del principio de igualdad por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier condición o circunstancia personal o social.

Las infracciones muy graves se multan con más de 30.000 y hasta 350.000, las graves con más de 5.000 y hasta 30.000 euros, y las leves hasta los 5.000.

Esta norma, que aún no ha pasado por el Consejo de Gobierno, nace porque la realidad museística está abordada de forma muy genérica en el título V de la Ley de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura de 1999, que ahora se deroga, al igual que su modificación parcial de 2011.

Antes de ello sólo existía el Decreto 110/1996, que creaba la Red de Museos y Exposiciones Museográficas Permanentes de Extremadura.

Además, el cambio normativo se hace necesario, según se recoge en la exposición de motivos, por el notable cambio experimentado en este sector, unido a las nuevas demandas y hábitos de los usuarios, y por el importante incremento de instituciones museísticas en número, variedad y complejidad.

Por ello, quedan definidas, ordenadas y articuladas las instituciones museísticas, con una norma que facilita su organización, gestión y planificación.

Extremadura tiene competencias exclusivas en materia de museos y gestiona asimismo dos de titularidad estatal fruto del convenio suscrito en 1989 con el Ministerio de Cultura -el Arqueológico de Badajoz y el de Cáceres-.

El Museo de Cáceres, el segundo más visitado de la región tras el Romano de Mérida, cerró el 2017, el año en el que celebró su primer centenario, con 166.741 visitantes, un 15 % más.

Quedan excluidas de esta ley las bibliotecas, archivos, filmotecas, hemerotecas y centros de documentación, salvo que formen parte de las instituciones museísticas, precisa el borrador, recogido por Efe.

También las salas de exposición temporal de bienes culturales y los centros de exhibición de especímenes vivos de la fauna y flora.

La ley considera instituciones museísticas los museos, las colecciones museográficas y los centros de interpretación, y marca los requisitos mínimos para cada uno de estos tres espacios y para su reconocimiento oficial.

A los seis meses de entrar en vigor se creará el Registro de la Red de Instituciones Museísticas de Extremadura y hasta entonces mantendrá su vigencia el regulado por el decreto de 1996.

Entre los beneficios se pertenecer a la red está la posibilidad de recibir préstamos temporales o asesoramiento técnico en materia de conservación y restauración.

Los museos deberán contar con un Plan Museológico, áreas de conservación, de difusión y de administración, y un director con titulación superior y capacitación acorde al contenido del espacio, además de personal cualificado.

Esas instituciones deberán abrir al público en horario estable.

Un mínimo de 25 horas semanales los museos, doce las colecciones museográficas y ocho los centros de interpretación.

Podrán recibir donaciones de bienes culturales de las que resulte beneficiaria la Junta de Extremadura, pero en ningún caso se aceptará la de bienes cuya propiedad y origen legal no hayan quedado suficientemente acreditados.

Los museos y colecciones deberán llevar libros de registros de la exposición estable y de los depósitos, en los que se anotarán los ingresos, salidas y bajas de sus bienes.

Las obras podrá ser restauradas por financiación privada mediante el establecimiento de vías de mecenazgo o micromecenazgo por parte de la Administración regional.

Carlos González de Rivera