EFEGijón

La llegada del "Tren Negro" a Gijón, con autores de diversos géneros literarios y de varios países de Europa y Latinoamérica a bordo, ha marcado este viernes el inicio de nueve días de fiesta y cultura en la XXXII edición de la Semana Negra de Gijón.

El tren, que había partido pasadas las 11.45 horas de Madrid, arribó a la terminal ferroviaria a las 17.30 horas y fue recibido con música de la charanga El Ventolín y manifestaciones de colectivos con conflictos sociales que hicieron oír sus reivindicaciones.

La alcaldesa de Gijón, la socialista Ana González, recibió en el andén a la comitiva formada por organizadores del festival y autores invitados, que al llegar a la salida de la estación se encontraron de frente con la charanga que ejecutó varias partituras populares.

Por momentos la música se mezcló con los gritos de los manifestante de asociaciones de pensionistas, empleados del Hotel Reconquista y trabajadoras de ayuda a domicilio, que reclaman la municipalización de este servicio.

El director de contenidos del festival, Ángel de la Calle, ha mostrado su optimismo ante el comienzo de una nueva edición y ha lamentado que "por primera vez en 32 años no esté Tini Areces para cortar la cinta" en la inauguración, en referencia al exalcalde gijonés y expresidente de Asturias, Vicente Álvarez Areces, fallecido el pasado 17 de enero.

La llegada del tren coincidió con la apertura al público del recinto del festival, un antiguo astillero junto al mar, donde se han instalado decenas de librerías ambulantes, puestos de comida y de bebida, varios escenarios para conciertos y atracciones de feria, entre ellas una noria de gran tamaño.

En medio, se ha instalado la carpa central, presidida por un cuadro que evoca el espíritu de mayo del 68 y donde se realizarán los principales actos culturales y las presentaciones de libros.

El festival, que cada año recibe a cientos de miles de visitantes, rendirá homenaje en esta ocasión a los republicanos españoles que participaron en la liberación de París de la ocupación alemana en la segunda guerra mundial.

A partir de mañana comenzarán las deliberaciones de los jurados de los premios Dashiel Hammett, de novela negra; Rodolfo Walsh de relatos basados en hechos reales; Espartaco, de género histórico; Celsius de ciencia ficción y Memorial Silverio Cañada a la primera novela policial de un autor.

Al premio Hammet optan: "Corazones rotos", de Noelia Lorenzo Pino; "Cuando gritan los muertos", de Paco Gómez; "El último Hammett", de Juan Sasturain; "La química del odio", de Carme Chaparro; y "Justo", de Carlos Bassas del Rey".

Al Rodolfo Walsh han sido seleccionados finalistas Alfonso Egea por "29 balas y una nota de amor"; Nacho Carretero por "En el corredor de la muerte"; Ignacio Martínez de Pisón por "Filek"; Neus Roig por "No llores que vas a ser feliz"; y Víctor Amela por "Yo pude salvar a Lorca".