EFESantander

La magia, una disciplina que existe desde hace miles de años, mira ahora a las nuevas tecnologías para reinventarse de la mano de magos como el francés Kenris Murat, que ha cambiado el tradicional truco de sacar palomas de una chistera por hacer aparecer y desaparecer drones.

El Palacio de Festivales de Cantabria ha sido testigo este sábado de este espectáculo, enmarcado en el Festival Internacional de la Magia y lo Visual, que ha reunido a grandes ilusionistas y artistas visuales del momento, que destacan por su magia, su originalidad y una puesta en escena que fusiona muchas artes al mismo tiempo.

El mago y escapista santanderino Raúl Alegría ha hecho de maestro de ceremonias de este festival, que ha arrancado con la actuación más original de todas, protagonizada por unos pequeños drones.

Con una cuidada y futurista opuesta en escena, Kenris Murat hace que estos robots voladores -hasta seis en algunos momentos- aparezcan, desaparezcan y obedezcan a sus órdenes, aunque en ocasiones, eso sí, son un poco "rebeldes".

Estos drones, muy pequeños y visiblemente frágiles, han sorprendido a un público quizás más habituado a ver en este tipo de espectáculos volar a palomas, no a robots.

Pero este no ha sido el único mago que ha dejado boquiabierto a más de uno. Otro de los platos fuertes ha sido la manipulación de sombrillas del cubano Ernesto Planos, que ha sacado decenas de paraguas de la nada con ritmos musicales de su país.

Su puesta en escena, sus bailes y su comunicación con el público le han hecho recorrer el mundo para participar en los principales shows, televisiones y cabarets de toda Europa.

También ha participado el italiano Shezam, que en su número encuentra un tesoro en una cueva donde nada es lo que parece, y en la que el ilusionismo y la velocidad de manos son protagonistas, mientras que el televisivo Jandro ha hecho reír al público con varios trucos que tienen como denominador común el humor.

Por su parte, Raúl Alegría ha ido dejando detalles de su habilidad durante todo el pase del festival, que ha durado una hora y media, intercalando sus trucos con los espectáculos del resto de artistas.

Ha hecho aparecer una moto de gran cilindrada, ha "cortado" a la mitad a una mujer que finalmente ha aparecido de una pieza y se ha escapado de las "sierras de la muerte".

Además, ha hecho varios trucos de cartas, que en una ocasión ha tenido que improvisar porque un cámara la ha roto por accidente el material que necesitaba.

"La magia está llegando ya a vuestras manos, sentidlo”, le ha dicho a un público de todas las edades que se ha acercado al Palacio de Festivales, al que ha hecho partícipe del espectáculo en un par de ocasiones. EFE

Pablo G.Hermida