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Ramón Casas, como Toulouse-Lautrec fueron unos avanzados de su tiempo que se abrieron a la modernidad, compartieron la bohemia y tomaron París como referente cultural. Ahora dentro de las conmemoraciones del 150 aniversario de la muerte del pintor catalán, una exposición permite ver su amplitud.

"Ramón Casas: la modernidad anhelada" es el título de la muestra que desde mañana se puede ver en Caixa Forum, tras su paso por el Museo Maricel de Sitges (Barcelona) y que reúne 145 obras, 120 de Casas y el resto de artistas coetáneos a este pintor, nacido en Barcelona en 1866 y fallecido en 1932 en la misma ciudad y que aportan "nuevas miradas" sobre su obra.

Con piezas también de Toulouse-Lautrec, John Singer Sargent, Santiago Ruiseñol, Julio Romero de Torres, Joaquín Sorolla, Joaquim- Torres García o Pablo Picasso, entre otros.

Así lo han señalado hoy la directora general adjunta de la Fundación La Caixa, Elisa Durán, durante la presentación de la muestra, en la que también han participado el director del Museo Nacional d'Art de Catalunya, Pepe Serra, y la comisaria del Año Ramón Casas, Vinyet Panyella.

Además de los comisarios de la muestra Ignasi Domènech y Francesc Quílez. Una exposición que tras recalar en Madrid viajará a Caixa Forum Palma.

Esta exposición, que está considerada las más completa de Casas en Madrid hasta la fecha, reúne además de las 145 obras, 45 fotografías también de la época que ayudan a enmarcar la obra de Casas dentro del contexto social y cultural en el que vivió.

Entre las obras que ofrece la muestra, destacan un grupo de piezas procedentes de colecciones privadas, así como prestamos de museos españoles y extranjeros como el Museo Picasso de París, el Museo de los Agustinos de Toulouse, el Museo de Bellas Artes de Burdeos, la colección Abelló, la Galería de los Uffizi de Florencia y la colección privada de Carmen Thyssen.

Además del Museo del Prado, el Reina Sofía, el Museo de Bellas Artes de Bilbao o el Museo de Bellas Artes de Córdoba.

La exposición está dividida en cinco ámbitos diferentes, el primero de ellos: "La construcción de una identidad artística", donde se ven los inicios del pintor marcados por su decisión de viajar a París con tan solo 15 años. Una ciudad que marca toda su obra y donde comenzó a pintar retratos y autorretratos.

El segundo apartado "La pulsión bohemia" es donde se ve la relación de Casas con la bohemia y como núcleo irradiaron la cervecería "Els Quatre Gats", en Barcelona, que siguió el modelo parisino de Le Chat Noit".

Aquí se pueden ver también los carteles que el artista creó para el local y otros emblemáticos de marcas publicitarias de bebidas.

También se incluyen en el recorrido piezas que no olvidan que Casas fue un hombre avanzado y aficionado a las nuevas tecnologías del cambio de siglo y que utilizó como motivos de sus obras el automóvil, la bicicleta o incluso el lavabo.

Le sigue la sección, "La paradoja del artista moderno", en la que este pintor cosmopolita desarrolla una temática popular.

"La poética de la multitud" es el cuarto apartado de la muestra y en el que se ve que su faceta denominada pintura de crónica social. Y cierra la muestra, "Identidades ambivalentes", área con la que se demuestra que Casas fue un autor prolífico, que tanto se adentró en la pintura, el dibujo o el cartel.

En este apartado último destacan sus retratos de mujeres, en su mayoría sofisticadas, elegantes, relajadas y coquetas.

La muestra subraya y pone el acento en que el artista catalán fue el pintor que mejor supo comprender la eclosión de un "nuevo tiempo" en el que la modernidad "llamaba a la puerta", aunque también tuvo dificultades para acabarlo de plasmar en su obra "porque tenía una clientela refractaria a esta visión", de ahí el título de la exposición.

Carmen Sigüenza.