EFECórdoba

Cada dos años, el pueblo cordobés de Fuente Obejuna representa la ilustre obra de Lope de Vega "Fuenteovejuna", aunque en esta ocasión la pandemia ha obligado a cancelar la obra, que estrenaba su condición de Bien de Interés Cultural y, por primera vez, no habrá muerte del comendador.

Cuando se dice "Fuenteovejuna" implica a todo el pueblo no es una exageración ya que hasta la actual alcaldesa mellariense, Silvia Mellado Ruiz (PSOE), ha hecho de Laurencia en 2004, de reina Isabel de Castilla en 2006 o de Pascuala en 2008.

Pero este año, cuando estaba todo preparado para que ayer se llevara a cabo la primera representación popular, de las cinco que había previstas hasta el próximo 18 de agosto, la Covid-19 ha dado al traste con todo.

"Teníamos ya los directores, teníamos abierto el plazo para las solicitudes del casting, habíamos cerrado ya la colaboración económica de los patrocinadores y hasta estaba el cartel de la obra diseñado y se iba a presentar esta misma semana", indica a Efe la regidora municipal.

Pero todo se ha frenado. "Ha sido un jarro de agua fría, también a nivel económico, porque 2020 coincidía con la cuarta edición del Festival de Teatro Clásico que está creciendo y madurando y hubiera supuesto un paso muy importante para la recuperación de los negocios, no sólo del municipio sino de toda la comarca, ya que las plazas hoteleras se cubren todas", ha lamentado Mellado.

Ese festival tenía previsto desarrollarse desde el jueves pasado hasta este domingo y pasaba de celebrarse en el Teatro Lope de Vega a la plaza del mismo nombre, la sede tradicional de "Fuenteovejuna".

La decisión de suspender se tomó, no obstante, el mayo pasado, ya que la obra, al estar interpretada por actores no profesionales, requiere de muchos ensayos y, además, implica a mucha gente -más de un centenar de personas tanto de fuera como de dentro del pueblo- a lo que se le añade el público, que hubiera quedado muy limitado con las restricciones impuestas. La combinación no era nada recomendable.

¿Qué va a pasar, entonces? Con permiso del coronavirus "vamos a intentar representarla el año que viene, y a ser posible también en 2022; dos años seguidos, siempre que el pueblo así lo decida", ha explicado la alcaldesa.

De este modo, no se rompe el carácter bienal de la obra, y también, que no deja de ser importante, lograr cierta recuperación económica local, aunque a eso se le añade que el año siguiente es ya electoral y todo se complica un poco más.

Es más, según Mellado, ya se ha apalabrado esa posibilidad con los dos directores, José Carlos Cueva y Pedro Hofhuis, actor y director respectivamente pertenecientes a Jóvenes Clásicos de Málaga, a quienes les iba a acompañar Isabel Alba, como figurinista; Kike Inchausti, como responsable de las coreografías; y Jesús Esperanza, como director de esgrima escénica.

También se va a tratar que el Festival de Teatro Clásico reciba las mismas obras que se iban a interpretar este año con la Compañía Nacional de Teatro Clásico o Teatro Clásico de Sevilla, entre otros.

Pero mientras tanto, varios vecinos se siguen organizando por noveno año seguido para realizar visitas teatralizadas para grupos de medio centenar de personas, que incluye la representación de alguna de las partes de la obra inmortal de Lope de Vega.

Una obra basada en la muerte de un comendador que todo un pueblo unido mató, pero que en esta ocasión una pandemia global salvó.

Javier Collantes