EFEVega de Pas (Cantabria)

Desde que en 1959 fuese inaugurado el entonces túnel más largo de España, el de La Engaña, para unir en 7 kilómetros Cantabria y Castilla y León, ningún medio de locomoción ha vuelto a atravesarlo. Ahora, después de más de 60 años, esa historia podría cambiar.

El túnel de La Engaña tardó más de 20 años en ejecutarse, contó con más de 300 personas para su construcción, pero nunca llegaron a pasar trenes por él ni nadie, más que los curiosos, lo ha utilizado como infraestructura de transporte, que fue para lo que se excavó dentro de la línea Santander-Mediterráneo.

Seis décadas más tarde, el que fue el túnel más largo de España hasta la llegada de la alta velocidad, podría permitir ese paso, en tan solo 7 kilómetros, entre la localidad burgalesa de Pedrosa de Valdeporres y la cántabra de Vega de Pas.

La construcción en aquella época de La Engaña llevó consigo la edificación de otros cuatro túneles en la zona cántabra y tres estaciones de tren, que ahora mismo están en desuso y que Cantabria pretende convertir en un nuevo atractivo turístico respetuoso con el medio ambiente y el entorno en el que se encuentra: los valles pasiegos.

El ambicioso plan del Gobierno cántabro incluye la rehabilitación y recuperación de este túnel para unir las vías verdes, la boca castellana del túnel y la cántabra, donde está previsto abrir una senda hasta La Engaña. Sin embargo, para ello necesita los recursos que puede obtener a través de los fondos europeos de recuperación y la aprobación de Castilla y León.

Aunque se desconoce el estado del interior del túnel de La Engaña, lo fundamental y principal es poder comunicar el lado castellano con el cántabro, ya que si el proyecto consigue salir adelante la manera de recorrerlo tendrá que ser andando o en un transporte ecológico.

“De los casi siete kilómetros del túnel, dos pertenecen a Cantabria y el resto a Castilla y León, por lo que es importante su colaboración para poder acometer la actuación común y conjunta y poder recuperar La Engaña”, explica, en una entrevista con Efe, el consejero cántabro de Turismo, Javier López Marcano.

Además, la región, al igual que su comunidad vecina y en cuanto alcance un acuerdo con ella, quiere adscribir los tramos del Santander-Mediterráneo al programa de caminos naturales y, como novedad, propondrá que este camino ferroviario en desuso sea declarado de interés general.

TRES PROYECTOS EN UNO

Pero mientras Cantabria se reúne con Castilla y León para ver la posibilidad de rehabilitar y recuperar el túnel, el Gobierno cántabro tiene en mente otros tres proyectos que pretende ejecutar este mismo año, según ha anunciado López Marcano.

El primero es el de la estación principal de la boca cántabra del túnel de la Engaña, la de Yera (Vega de Pas), que pasaría a convertirse en una cafetería con aseos, con una zona expositiva en la planta baja para dar a conocer la fallida línea ferroviaria Santander-Mediterráneo y con un albergue, muy relacionados con el turismo activo y el ecoturismo.

Hilado a esa primera actuación, se encontrarían los dos segundos proyectos: la adecuación de la carretera que va desde Vega de Pas hasta la estación de Yera y la rehabilitación y mejora medioambiental de todo ese recorrido, que es de un kilómetro.

Y, por último, la ampliación de la senda ciclable que ya llega a la localidad cántabra de Ontaneda, para que finalice en Yera, y poder conectar, a través de sendas verdes, Santander con Vega de Pas.

Se trata de un proyecto integral, que cuenta con muchas pequeñas actuaciones, por lo que no está siendo un camino “fácil” para poder conseguirlo.

Para el consejero, este plan permitirá incrementar las fortalezas turísticas en un lugar de referencia, con un paisaje distinto, con una forma de vida singular y una comarca que, en definitiva, tiene muchísimos atractivos.

Celia Agüero Pereda