EFEValencia

Discos Oldies, en pleno centro de Valencia, es la tienda de discos en activo más antigua de España y, tras 43 años de historia, busca ahora un relevo generacional que impida su cierre tras la próxima jubilación de sus dueños, que dejan "un negocio saneado" sobre todo por la renacida venta de vinilos.

El precio del traspaso se ha fijado en 175.000 euros, una cantidad "irrisoria" en opinión de uno de los dueños, Pepe Salvador, quien ha explicado este jueves a EFE que se ha calculado a euro por existencia de la tienda (música en todos sus formatos, libros y revistas). Quien esté dispuesto a pagar ese montante se quedará el local entero, que tiene un "stock" de colección, en palabras de Salvador, "brutal".

La semana que viene tendrán ya una primera reunión con alguien que se ha interesado por esta operación, nostálgica y musical, que llega en un momento clave para Salvador y su socio Vicente Fabuel, quienes junto a Carmen Arnal e Isabel Aguilar se han marcado como plazo máximo las Fallas del próximo año, aunque son optimistas.

"Oldies nos dio de comer y nos alimentó el alma, y como es de razón, lloraremos cuando pase a otras manos, pero a partir de ya, nuestra tienda busca nuevos gestores. Vuestras propuestas serán bienvenidas", señalan en redes sociales los dueños de un local "sagrado" para la cultura musical de la ciudad ubicado desde 1978 en la calle Mare de Déu de Gràcia, cerca de la plaza del Ayuntamiento.

Agradecen "el lujazo" y la satisfacción de "haber visto las caras felices de la gente" comprando sus discos a lo largo de 43 años en una "verdadera comunión profesional" con clientes y coleccionistas que han peregrinado a un local que se vanagloria de vender formatos sonoros "de cualquier tiempo y lugar", con un seguimiento "exhaustivo" de música valenciana.

"Pero todo debe tener un final y la hora del relevo nos ha llegado. Discos Oldies es hoy un negocio saneado que en estos últimos años se ha visto reforzado por la tendencia al alza de un nuevo público joven amante del soporte físico (principalmente vinilo). Y que además, superados nuestros lógicos recelos al inicio de la pandemia, la experiencia vivida del Covid nos ha recordado lo vital –más que importante- que la música es para nuestra clientela", añaden.

Sus estantes repletos de discos "muestran la diversidad y el respeto que la tienda sintió siempre con cualquier música, tiempo y lugar", aseguran los dueños en un mensaje que ha tenido aún más eco gracias a la campaña virtual de La Repartidora, una librería independiente del barrio de Benimaclet que ha lanzado la etiqueta ("hashtag") en redes sociales #SalvemOldies (Salvemos Oldies).

Tras repasar y ensalzar su trayectoria musical y cultural en las últimas cuatro décadas, desde La Repartidora aseguran: "Necesitamos proyectos así, desde la cultura, para hacer posible un mundo diferente, trabajando desde abajo y en red".

¿Y cómo han recibido los dueños de Oldies la respuesta a este órdago de la cultura nostálgica del formato físico en tiempos del "streaming" y las plataformas musicales virtuales? "Con muchas preguntas y mucha inquietud", señala a EFE Pepe Salvador para valorar la reacción a su mensaje en solo 24 horas.

Mientras tanto, desde la tienda -que vende también por internet a través de plataformas internacionales como Discogs- siguen atendiendo (en horario solo matinal) a clientes fijos que confían en su trato personalizado, su saber enciclopédico, su esfuerzo para conseguir encargos imposibles y, por qué no, en charlar de discos, de conciertos y de la vida que regala la música.

Por Carlos Bazarra