EFEBurgos

La vocación peregrina de Las Edades del Hombre, geográfica y espiritual, ha vuelto a confluir ahora en LUX, la vigésima quinta exposición de Las Edades del Hombre que este martes ha inaugurado Felipe VI en Burgos, un viaje de mil años por las catedrales y la ruta jacobea desde la figura de Santa María.

Un apostolado en clave de arte contemporáneo, obra del escultor grancanario Juan Bordes, ha dado la bienvenida a Felipe VI como primer visitante de una exposición que simboliza, a un tiempo, la esperanza de un renacimiento y el estímulo para la recuperación económica después de un año y medio de pandemia.

El lema LUX pretende arrojar certezas como la luz que durante siglos ha proyectado una de las vidrieras gótico-flamencas del convento de Las Úrsulas, en Salamanca, la dedicada a la Coronación de la Virgen, eje de este nuevo relato que comienza en Burgos, continúa en Carrión de los Condes (Palencia) y concluye en Sahagún (León).

El Camino de Santiago y el octavo centenario de la catedral de Burgos (1221-2021) completan la clave de bóveda de LUX sobre un arco cronológico, en sus 220 piezas, comprendido entre los siglos X y XXI: desde la arqueta de San Genadio, un prodigio de la orfebrería prerrománica asturiana que puede verse en Sahagún (León), hasta el apostolado de Bordes, un alarde de nuestros días.

Destacan obras de Fernando Gallego, Pedro y Alonso Berruguete, Felipe Vigarny, Alejo de Vahía y Diego de Siloé, algunos de los pintores y escultores de los siglos XV y XVI que ilustraron, tallaron y decoraron el interior de las catedrales que, como las de Burgos, León y Toledo, iniciaron su construcción en el siglo XIII desde el gótico más puro, con el precedente de Ávila y Cuenca en el XII.

Son los primeros templos mayores de España, es el gótico y el esplendor del Camino de Santiago, tres temáticas confluentes en la catedral de Burgos, puerta de entrada a LUX en el año en que la seo celebra sus 800 años de vida y donde se aloja la mitad de las piezas seleccionadas, las de los siete primeros capítulos de esta exposición que en principio abre hasta mediados de diciembre.

Pinturas, esculturas, códices, relieves, orfebrería y libros, entre otros enseres y obras de arte dan forma a este itinerario histórico, artístico y religioso que continúa su narración en una segunda parte dedicada a la Virgen María ("Ecce mater tua"/"Mira a tu madre"), con los cinco capítulos restantes.

Tres de ellos acogen las iglesias de Santa María del Camino y de Santiago, en Carrión de los Condes (Palencia), con referencias de relieve como "La presentación de la Virgen en el templo" y "Los desposorios de la Virgen", dos pinturas de Pedro Berruguete que se pueden ver en la primera, y "La Coronación de la Virgen", de Juan Ortiz El Viejo, en la segunda.

Después de Burgos y Carrión de los Condes, LUX rinde viaje en Sahagún (León) con sus dos últimos capítulos, en el santuario de La Peregrina e iglesia de San Tirso, donde además de la arqueta de San Genadio (siglo X), regalado a este obispo por Alfonso III de Asturias, se expone el anillo de San Ordoño, otro prelado, obispo de Astorga (1061-1066), escribano, notario de Fernando I y guerrero que participó en el cerco de Mérida.

Mil años de historia, arte y religión, ochocientos de la catedral de Burgos y 120 kilómetros de Camino de Santiago Francés entre el primer y último capítulo, compendia LUX, vigésima quinta exposición de la serie iniciada por Las Edades del Hombre en 1988, en la catedral de Valladolid, y que han visitado 11,7 millones con cerca de 5.000 piezas, en su mayor parte restauradas para cada ocasión.